A casi 40 años de su creación, la Fundación SALES abre una nueva etapa a raíz de los resultados que está logrando con su apoyo a la investigación del cáncer.

Se trata de avances científicos que indican que el cáncer, por esta vía, se está venciendo. De allí que desde ahora se presentan nuestras acciones bajo la denominación de CÁNCER CON CIENCIA. Esto quiere decir que nuestra principal atención para combatir la enfermedad será a través del apoyo a la investigación científica, ya que tenemos la convicción de que la ciencia tiene un rol protagónico en el avance permanente que se registra en la lucha contra el cáncer.

Una historia apasionante

En noviembre de 1991 conocí a nuestro Premio Nobel César Milstein en Gran Bretaña, adonde viajé para informarle sobre una investigación que apoyábamos, que utilizaba los anticuerpos monoclonales (AMCs), un arma de su creación contra el cáncer. Nuestra conversación inicial fue durante una caminata por un parque de Cambridge, rumbo a su laboratorio. En un momento, con el deseo de favorecer dicho trabajo, me dijo: “¿Por qué no interesan al ciudadano común en el apoyo a esta importante investigación?”. Sus palabras nos motivaron, al punto que desde 1992 la Fundación SALES ideó sucesivas campañas que ya generaron más de 80.000 donantes ciudadanos.

Anteriormente habíamos vivido otra experiencia singular: apoyar, desde 1973, los trabajos del Premio Nobel Luis Federico Leloir, para quien construimos un moderno Laboratorio en Parque Centenario, cuyas llaves tuve el honor de entregarle el 10 de diciembre de 1985. Tras su muerte, en 1987, decidimos sostener a uno de sus discípulos, el doctor José Mordoh, autor del trabajo que interesó a Milstein.

Con el apoyo de miles de ciudadanos, Mordoh logró en pocos años notables progresos con AMCs contra cáncer de mama, melanoma y otros. En 2000, desarrolló uno que permitía predecir la malignidad del melanoma, el más grave cáncer de piel. El desarrollo lo patentamos y su licencia fue adquirida por Zymed Laboratories Inc., de California, que lo distribuye por el mundo. Posteriormente se focalizó en el desarrollo de vacunas en melanoma cutáneo.

Una circunstancia feliz hizo que el fallecido Premio Nobel de Medicina, el doctor Ralph M. Steinman, de la Universidad de Rockefeller (Nueva York), conociera en Buenos Aires al doctor Mordoh y el desarrollo de nuestra vacuna.

Steinman había descubierto las células dendríticas (CD), que en nuestro organismo reconocen a las células tumorales y “educan” al sistema inmune para que las combata. Ambos científicos coincidieron en aplicar la vacuna en ratones, pero con células dendríticas. El resultado fue muy bueno, por lo que se decidió aplicar la nueva vacuna de células dendríticas a pacientes con melanoma, entre 2004 y 2005, con muy buenos resultados.

Esta apasionante historia ingresó en el 2015 en una etapa decisiva: la fase final del ensayo clínico con la aplicación de la vacuna terapéutica CSF-470 a pacientes con melanoma cutáneo (el más grave cáncer de piel).

Asimismo, en estos años financiamos otras investigaciones en cáncer que han tenido reconocimiento en el ámbito científico internacional, como la de la doctora Claudia Lanari -que ayudará a mujeres con cáncer de mama, mayormente jóvenes, que en ciertos casos carecen de una medicina eficaz-, y la del doctor Gabriel Rabinovich, que está desarrollando un nuevo recurso terapéutico contra tumores resistentes a otros tratamientos.

De esta manera, la Argentina es de los pocos países que lideran una investigación de este tipo y la Fundación SALES es la primera institución que resolvió financiar y ejecutar las últimas etapas de un programa que busca lograr una vacuna contra el cáncer.

Mi vocación por la comunicación social me llevó a crear, en 1976, la Fundación SALES para editar la revista Papiro. Le pedí a mi padre que la constituyera y que fuera su primer presidente, para que yo me ocupara de la dirección de la revista (que se editó hasta 1986) y de la tarea diaria de la Fundación. Por eso desde su creación soy su director ejecutivo.

Paralelamente, como señalé, fui responsable de la obtención de recursos para nuestro Premio Nobel de Química, Luis Federico Leloir, y en pocos años la Fundación SALES se orientó también al apoyo a la ciencia, en especial a la investigación del cáncer. Nuestra labor se amplió para sostener a destacados científicos, que investigaban con muy pocos recursos en prestigiosas instituciones.

Desde 1976 exhibimos una interesante trayectoria: aporte a la comunicación social y a la cultura desde Papiro; aportes a la ciencia; progresos en la investigación del cáncer y acciones pioneras de fundraising (recaudación de fondos) que movilizaron a decenas de miles de ciudadanos que donan a nuestros programas científicos. En las páginas de esta web, podrás informarte sobre los mencionados hitos que tuvieron reconocimiento en el país y el exterior.

San Francisco de Sales –patrono de los comunicadores sociales, periodistas y escritores– nos inspiró cuando creamos la Fundación, por la precaria pero eficaz comunicación social que él utilizó para enfrentar los problemas de su tiempo. Su coraje, tenacidad y optimismo nos siguen animando. La comunicación social es hoy nuestro puente entre los ciudadanos y los científicos.

Lic. Arturo Prins
Director Ejecutivo de la Fundación SALES

conocé a nuestros integrantes

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