Vacuna contra el melanoma

Dr. José Mordoh
Dr. José Mordoh
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Pionero en inmunoterapia del cáncer

El doctor José Mordoh fue discípulo en su juventud del Premio Nobel francés Francois Jacob, en el Instituto Pasteur de París. De regreso a la Argentina, inició investigaciones en el Instituto de Investigaciones Bioquímicas Fundación Campomar, que dirigía el también Premio Nobel doctor Luis F. Leloir. Allí creó el Laboratorio de Cancerología que dirige desde entonces.

Tras años de investigaciones, Mordoh se fue orientando hacia la inmunoterapia, una nueva forma de combatir el cáncer a través de nuestras defensas. Tradicionalmente se lo combate con quimioterapia, radioterapia o cirugía, agentes externos que no provienen de nuestro sistema inmunológico.

En 1966, el científico canadiense William Boyd (Universidad de Toronto) vio que más de un centenar de personas con tumores malignos lograban su regresión sin haber recibido medicina específica. El científico atribuyó el hecho a que las defensas naturales de los pacientes enfrentaron eficazmente la enfermedad. Desde entonces se puso atención al sistema inmunológico.

En 1994, el doctor Abel Canónico, presidente de la Asociación Argentina del Cáncer y miembro de la Academia de Ciencias de Nueva York, publicó el trabajo “¿Es factible una vacuna contra el cáncer?”, donde destacaba que un año antes la mencionada Academia había realizado en Washington una conferencia internacional sobre vacuna contra el cáncer.

Desde entonces se investiga para lograr vacunas antitumorales y se destaca el melanoma como el cáncer más propicio para esta terapéutica. En 1994 el Congreso Nacional de los Estados Unidos aprobó un presupuesto para investigar estas vacunas, que no son preventivas como las conocidas contra bacterias o virus, sino terapéuticas, es decir, para pacientes con cáncer. Las vacunas promueven las defensas naturales.

Cuando Mordoh orienta sus investigaciones hacia la inmunoterapia, lo hace inicialmente con los anticuerpos monoclonales ideados por César Milstein, argentino que por ello obtuvo el Premio Nobel de Medicina en 1984. La Fundación SALES invitó a la Argentina a Milstein, que había emigrado a Inglaterra, para que conociera los trabajos de Mordoh, con quien siempre estuvo dispuesto a colaborar.

Mordoh desarrolló luego investigaciones para lograr una vacuna contra el melanoma, el más grave cáncer de piel. “La incidencia del Melanoma Maligno (MM) permanece en continuo incremento en el mundo”, indican los especialistas (Piel Latinoamericana). Desde la segunda mitad del siglo pasado, los casos de MM se duplican cada 10 a 20 años. Es el cáncer más frecuente entre los 15 y los 44 años, especialmente en mujeres. El riesgo de adquirirlo aumenta con la edad: la edad promedio al momento del diagnóstico es de 61 años.

El MM conforma menos del 2% de los casos de cáncer de piel, pero es el que registra más muertes, pues no tiene terapéutica eficaz. En las naciones en vías de desarrollo, especialmente en Sudamérica, la mortalidad sigue aumentando. En la Argentina su incidencia es alta: 5,4 nuevos casos cada 100.000 habitantes por año; su mortalidad creció 130% en 20 años. El MM es causado por la exposición a rayos ultravioletas solares o de camas bronceadoras. La localización más frecuente en las mujeres es en los miembros inferiores y en los varones en el tronco.

Los avances de Mordoh fueron significativos. Tras estudios en laboratorio y animales, inició ensayos clínicos en pacientes, donde demostró la eficacia de la vacuna. En octubre de 2014 finalizó la Fase II de estos ensayos y ahora se dirige a concluir la Fase III final.

El ensayo compara la vacuna frente a la medicina actual, el interferón alfa, de baja eficacia y con consecuencias secundarias en los pacientes. La vacuna, en cambio, impulsa las defensas sin dañar el organismo.

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