Tipos de cáncer

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Cáncer de cólon y recto

El colon y el recto son partes del aparato digestivo. Forman un tubo largo, muscular, llamado intestino grueso.

Los alimentos digeridos parcialmente entran en el colon procediendo del intestino delgado. El colon extrae agua y nutrientes de los alimentos y convierte el resto en desechos (materia fecal). Los desechos pasan del colon al recto y luego al exterior del cuerpo por el ano.

El proceso del cáncer

El cáncer empieza en las células, que son las unidades básicas que forman los tejidos. Los tejidos forman los órganos del cuerpo.

Normalmente, las células crecen y se dividen para formar nuevas células a medida que el cuerpo las necesita. Cuando las células envejecen, mueren; y células nuevas las reemplazan. Algunas veces este proceso ordenado se descontrola. Nuevas células se forman cuando el cuerpo no las necesita y células viejas no mueren cuando deberían morir. Estas células que no son necesarias forman una masa de tejido, que es lo que se llama tumor benigno o maligno.

Factores de riesgo

La investigación ha demostrado que personas con ciertos factores de riesgo tienen más probabilidad que otras de padecer cáncer colorrectal. Ellos son:

  • Edad mayor de 50 años: La edad promedio al momento del diagnóstico es de 72 años.
  • Pólipos colorrectales: Los pólipos son tumores en la pared interior del colon o del recto. La mayoría de los pólipos son benignos (no cancerosos), pero algunos pólipos (adenomas) pueden hacerse cancerosos. Al encontrar y extirpar los pólipos, puede reducirse el riesgo de cáncer colorrectal.
  • Antecedentes familiares de cáncer colorrectal: Familiares cercanos (padres, hermanos, hermanas o hijos) de una persona con antecedentes de cáncer colorrectal tienen en cierta manera mayor probabilidad, especialmente si el familiar tuvo el cáncer a una edad joven. Si muchos familiares cercanos tienen antecedentes de cáncer colorrectal, el riesgo es aún mayor.
  • Alteraciones genéticas: Los cambios en ciertos genes aumentan el riesgo de cáncer colorrectal.
    • El cáncer de colon hereditario no polipósico (HNPCC) Es causado por cambios en un gen HNPCC. La mayoría de las personas con un gen HNPCC alterado presentan cáncer de colon.
    • La poliposis adenomatosa familiar (FAP) es una enfermedad rara, hereditaria, en la que se forman cientos de pólipos en el colon y recto. Es causada por cambios en un gen específico llamado APC.

Los familiares de personas que presentan cáncer colorrectal hereditario no polipósico o poliposis adenomatosa familiar pueden hacerse pruebas genéticas para buscar mutaciones genéticas específicas. Los médicos pueden sugerir formas para tratar de reducir el riesgo de cáncer colorrectal o mejorar la detección de esta enfermedad en quienes tienen cambios en sus genes. Para adultos con poliposis adenomatosa familiar, el médico puede recomendar una operación para extirpar todo el colon y el recto o sólo una parte.

  • Antecedentes personales de cáncer: La persona que ya ha tenido cáncer colorrectal en el pasado puede presentar cáncer colorrectal una segunda vez. También, las mujeres con antecedentes de cáncer de ovarios, de útero (endometrio), o de seno tienen, en cierto modo, un riesgo mayor de padecer cáncer colorrectal.
  • Colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn: La persona que ha tenido alguna enfermedad que causa la inflamación del colon (como la colitis ulcerosa o la enfermedad de Crohn) por muchos años tiene un riesgo mayor de presentar cáncer colorrectal.
  • Dieta: Los estudios sugieren que las dietas ricas en grasa (especialmente la grasa animal) y pobres en calcio, folato y fibra pueden aumentar el riesgo de cáncer colorrectal. También, algunos estudios sugieren que las personas que consumen una dieta muy pobre en frutas y verduras pueden tener un riesgo mayor de cáncer colorrectal.
  • Fumar cigarrillos: La persona que fuma cigarrillos puede tener un riesgo mayor de presentar pólipos y cáncer colorrectal.

Puesto que las personas que tienen cáncer colorrectal pueden padecer esta enfermedad una segunda vez, es importante hacerse pruebas de seguimiento.

Exámenes selectivos de detección

Los exámenes selectivos de detección de cáncer, es decir, exámenes médicos que se eligen de acuerdo a su situación personal (sexo, edad, salud, preferencias, etc.) ayudan a su médico a encontrar pólipos o cáncer antes que usted tenga síntomas.

Los exámenes que se enumeran a continuación se usan para detectar pólipos, cáncer u otras áreas anormales.

  • Análisis de sangre oculta en heces
  • Sigmoidoscopia: Su médico le examina dentro del recto y del colon inferior (sigmoideo) con un tubo luminoso llamado sigmoidoscopio. Si se encuentran pólipos, su médico los extirpa. El procedimiento para extirpar pólipos se llama polipectomía.
  • Colonoscopia: Su médico le examina dentro del recto y todo el colon usando un tubo luminoso, largo, llamado colonoscopio. Su médico extirpa los pólipos que pueda encontrar.
  • Enema de bario con doble contraste: Usted bebe una solución de bario y se le bombea aire dentro del recto. Se toman varias imágenes de rayos X de su colon y recto. El bario y el aire ayudan a que el colon y el recto se destaquen en las imágenes. Es posible que los pólipos o tumores se destaquen también.
  • Examen rectal digital: Un examen rectal forma parte con frecuencia de un examen físico de rutina y resulta muy útil para buscar áreas anormales con el tacto.

Síntomas

Un síntoma común de cáncer colorrectal es un cambio en las rutinas del intestino. Otros síntomas son:

  • Tener diarrea o estreñimiento
  • Sentir que su intestino no se vacía por completo
    • Encontrar sangre (ya sea de color rojo brillante o muy oscuro) en la materia fecal
  • Deposición más delgada que de costumbre
    • Dolores frecuentes por gas o cólicos, o tener la sensación de saciedad o hinchazón del vientre
  • Pérdida de peso sin razón conocida
  • Cansancio constante
  • Náuseas y vómitos

El cáncer en su etapa inicial por lo general no causa dolor. Es importante no esperar a sentir dolor para ver al doctor.

Estadíos

Los médicos describen el cáncer colorrectal con los estadíos o etapas siguientes:

Estadío 0: El cáncer se encuentra sólo en el revestimiento más interno del colon o del recto.

Estadío I: El tumor ha crecido dentro de la pared interior del colon o recto. El tumor no ha atravesado la pared al crecer.

Estadío II: El tumor se extiende con más profundidad dentro o a través de la pared del colon o recto. Es posible que haya invadido tejido cercano, pero las células cancerosas no se han diseminado a los ganglios linfáticos.

Estadío III: El cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos cercanos, pero no a otras partes del cuerpo.

Estadío IV: El cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo, como al hígado o a los pulmones.

Cáncer recurrente: Este es cáncer que ha sido tratado y que ha regresado después de un período de tiempo en el que no podía ser detectado. La enfermedad puede regresar al colon o al recto o a otra parte del cuerpo.

Tratamiento para cáncer de colon

La mayoría de los pacientes con cáncer de colon son tratados con cirugía. Algunas personas requieren tanto cirugía como quimioterapia. Otras con una etapa avanzada de la enfermedad reciben terapia biológica (*).

En algunas ocasiones es necesaria una colostomía para pacientes con cáncer de colon.

Aunque la radioterapia casi no se usa para tratar el cáncer de colon, algunas veces se usa para aliviar el dolor y otros síntomas.

(*) ¿Qué es la terapia biológica?

La terapia biológica (a veces llamada inmunoterapia, bioterapia o terapia modificadora de la respuesta biológica) es una adición relativamente nueva a la familia de tratamientos para el cáncer que incluye también la cirugía, la quimioterapia y la radioterapia. Las terapias biológicas utilizan el sistema inmune del cuerpo, ya sea directa o indirectamente, para combatir el cáncer o para disminuir los efectos secundarios que pueden causar algunos tratamientos del cáncer.

Tratamiento para cáncer de recto

Para todas las etapas de cáncer de recto, la cirugía es el tratamiento más común. Algunos pacientes reciben cirugía, radioterapia y quimioterapia. Algunos con etapa avanzada de la enfermedad reciben terapia biológica.

Aproximadamente 1 de cada 8 personas con cáncer de recto necesita una colostomía permanente.

La radioterapia puede ser usada antes y después de la cirugía. Algunas personas reciben radioterapia antes de la cirugía para reducir el tumor y otras la reciben después de la cirugía para destruir las células cancerosas que hayan quedado en el área. En algunos hospitales, los pacientes pueden recibir radioterapia durante la cirugía. Se puede recibir también radioterapia para aliviar el dolor y otros problemas causados por el cáncer

Nutrición y actividad física

Es importante que el paciente coma bien y que mantenga la máxima actividad posible.

La persona necesita la cantidad suficiente de calorías para mantener un buen peso durante y después del tratamiento de cáncer, también necesita las proteínas, vitaminas y minerales que sean suficientes. La buena nutrición puede ayudar a que se sienta mejor y tenga más energías.

Muchas personas opinan que se sienten mejor cuando se mantienen activas. Caminar, hacer yoga, nadar y tener otras actividades pueden mantenerle fuerte y aumentar sus energías. Cualquiera que sea la actividad física que elija, asegúrese de consultarlo previamente con su médico antes de empezar. Asimismo, si la actividad le causa dolor u otros problemas, asegúrese de informar a su médico.

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Cáncer de mama

Los senos

En el interior de los senos de la mujer hay 15 ó 20 secciones llamadas lóbulos. Cada lóbulo está formado de muchas partes más pequeñas llamadas lobulillos. Los lobulillos contienen grupos de glándulas diminutas que pueden producir leche. Después del nacimiento del bebé, la leche fluye del seno de la mujer desde los lobulillos al pezón por unos tubos delgados llamados conductos. El espacio entre los lobulillos y los conductos está lleno de grasa y de tejido fibroso.

Los senos tienen también vasos linfáticos. Estos vasos están conectados a masas de tejido pequeñas y redondas llamadas ganglios linfáticos. Hay grupos de ganglios linfáticos cerca del seno en la axila, arriba de la clavícula y en el pecho detrás del esternón.

El proceso del cáncer

El cáncer empieza en las células, que son las unidades básicas que forman los tejidos. Los tejidos forman los senos y otras partes del cuerpo.

Las células normales crecen y se dividen para formar nuevas células a medida que el cuerpo las necesita. Cuando las células normales envejecen o se dañan, mueren, y son reemplazadas por células nuevas.

Algunas veces este proceso ordenado se descontrola. Células nuevas se siguen formando cuando el cuerpo no las necesita, y las células viejas o dañadas no mueren cuando deberían morir. Esta acumulación de células que no son necesarias forma, con frecuencia, una masa de tejido, que es lo que se llama tumor.

Los tumores en el seno pueden ser benignos (no cancerosos) o malignos (cancerosos).

Factores de riesgo

La investigación ha demostrado que mujeres con ciertos factores de riesgo tienen más probabilidad que otras de padecer cáncer de seno. Un factor de riesgo es algo que puede aumentar la posibilidad de padecer una enfermedad. Ellos son:

  • Edad: Las probabilidades de padecer cáncer de seno aumentan conforme la mujer envejece.
  • Antecedentes personales de cáncer de seno: La mujer que ha tenido cáncer en un seno tiene un riesgo mayor de padecer esta enfermedad en su otro seno.
  • Antecedentes familiares: Su riesgo de presentar cáncer de seno es mayor si su madre, padre, hermana o hija, tuvo cáncer de seno. El riesgo es aún mayor si ese familiar tuvo cáncer antes de los 50 años de edad. El que otros familiares del lado de la madre o del padre tengan cáncer de seno o cáncer de ovario puede también aumentar el riesgo de una mujer.
  • Ciertas alteraciones genéticas: Los cambios en ciertos genes, como BRCA1 o BRCA2, aumentan considerablemente el riesgo de cáncer de seno. En las familias en las que muchas mujeres han tenido la enfermedad, las pruebas pueden mostrar algunas veces la presencia de cambios genéticos específicos, poco comunes. Los médicos pueden sugerir formas para tratar de reducir el riesgo de cáncer de seno o para mejorar la detección de esta enfermedad en mujeres que tienen estas mutaciones en sus genes.
  • Radioterapia al pecho: Las mujeres que han recibido radioterapia al pecho (incluyendo los senos) antes de los 30 años de edad tienen un riesgo mayor de padecer cáncer de seno. Esto incluye a mujeres que han recibido tratamiento con radiación para linfoma de Hodgkin.
  • Antecedentes relacionados con la reproducción y la menstruación:
    • Cuanto más edad tiene la mujer cuando da a luz a su primer hijo, mayores son sus probabilidades de cáncer de seno.
    • Las mujeres que nunca tuvieron hijos tienen un mayor riesgo de cáncer de seno.
    • Las mujeres que comenzaron a menstruar antes de los 12 años tienen un riesgo mayor de cáncer de seno.
    • Las mujeres que entraron en la menopausia después de los 55 años de edad tienen un riesgo mayor de cáncer de seno.
    • Las mujeres que reciben terapia hormonal para la menopausia durante muchos años tienen un riesgo mayor de padecer cáncer de seno.
  • Densidad del seno: Las mujeres cuyas mamografías muestran zonas más grandes de tejido denso que las mamografías de mujeres de la misma edad tienen un riesgo mayor de cáncer de seno.
  • Obesidad después de la menopausia: La posibilidad de tener cáncer de seno después de la menopausia es mayor en las mujeres que son obesas o tienen exceso de peso.
  • Inactividad física: Las mujeres que son inactivas físicamente en su vida pueden tener un riesgo mayor de cáncer de seno.
  • Consumo de alcohol: Algunos estudios sugieren que en cuanto más bebidas alcohólicas consume una mujer, mayor es su riesgo de cáncer de seno.

Síntomas

El cáncer de seno al principio generalmente no causa síntomas. Pero a medida que el tumor crece, puede cambiar la forma como se ve y se siente el seno. Los cambios comunes son:

  • Un bulto o engrosamiento en el seno, cerca del mismo o en la axila
  • Un cambio en el tamaño o forma del seno
  • Piel del seno hendida o arrugada
  • Un pezón sumido hacia dentro del seno
  • Secreción (fluido) del pezón, especialmente si contiene sangre
  • La piel del seno, del pezón o de la areola (área oscura de la piel en el centro del seno) puede verse escamosa, roja o hinchada. Puede tener rebordes u hoyuelos de tal manera que se ve como la cáscara de una naranja.

Con frecuencia, estos síntomas no son por cáncer. Pueden ser causados por otro problema de salud. Si usted tiene alguno de estos síntomas, debe decirlo a su médico para que los problemas puedan diagnosticarse y tratarse.

Detección y diagnóstico

Los exámenes clínicos del seno y las mamografías periódicas pueden detectar el cáncer de seno a tiempo. Es más posible que el tratamiento sea efectivo cuando el cáncer de seno se encuentra en un estadío temprano.

Examen clínico del seno

En un examen clínico de seno, el médico le solicita que levante sus brazos sobre la cabeza, que los deje colgar a los lados o que apriete sus manos contra las caderas. Entonces, se fija en la diferencia de tamaño o forma que haya entre las dos mamas, revisa la piel buscando alguna erupción, hoyuelos u otros signos de irregularidad. Es posible que apriete los pezones para ver si hay algún fluido presente.

El médico usa las yemas de los dedos para sentir bultos en todo el seno, en la axila y en la zona de la clavícula. En general, un bulto necesita ser del tamaño de una arveja para poder sentirse. Pueden revisarse los ganglios linfáticos cerca del seno para ver si están hinchados.

Los bultos benignos con frecuencia se sienten diferentes de los cancerosos. Los bultos que son blandos, suaves y que se pueden mover son generalmente benignos. Un bulto duro, de forma irregular que parece estar fijo al seno es más probable que sea canceroso, pero se necesitan otras pruebas para diagnosticar la enfermedad.

Mamografía

Una mamografía es una radiografía de los tejidos dentro del seno. Por lo general, las mamografías pueden detectar un bulto en el seno antes de que éste pueda palparse. También pueden mostrar una agrupación de partículas muy pequeñas de calcio. Estas partículas se llaman micro calcificaciones. Los bultos o las partículas pueden deberse al cáncer, a células precancerosas o a otras causas. Es necesario hacer más exámenes para saber si hay células anormales.

Las mamografías de detección deben hacerse en forma periódica .

  • Las mujeres de 40 años y más deberán hacerse una mamografía cada uno o dos años.
  • Las mujeres menores de 40 años y que tienen factores de riesgo de padecer cáncer de seno deberán consultar a su médico con qué frecuencia necesitan hacerse este estudio.

Otras pruebas de imágenes

Si se detecta una zona irregular durante un examen clínico del seno o una mamografía, el médico puede solicitar otras pruebas de imágenes:

  • Ecografía: La imagen puede mostrar si un bulto es sólido o está lleno de líquido (un quiste), o una mezcla de ambos. Los quistes normalmente no son cancerosos. Pero un bulto sólido puede ser canceroso.
  • Resonancia magnética (RM): Estas imágenes pueden mostrar la diferencia entre el tejido normal y el tejido enfermo.

Biopsia

Una biopsia es la extracción de tejido para buscar la presencia de células cancerosas. La biopsia es la única manera de saber con certeza si hay cáncer presente.

El cirujano o el médico extraerán líquido o tejido de su seno en una de las siguientes maneras:

  • Biopsia de aspiración con aguja fina: con una aguja fina se extraen células o líquido de un bulto en el seno.
  • Biopsia por punción: con una aguja gruesa se extrae una muestra de tejido del seno.
  • Biopsia de piel: Si hay cambios en la piel en su seno, su médico puede tomar una muestra pequeña de piel.
  • Biopsia quirúrgica: Su cirujano extrae una muestra de tejido.
    • La biopsia por incisión toma una parte de un bulto o de una zona anormal.
    • La biopsia por escisión extrae todo el bulto o la zona anormal.

El patólogo examinará el tejido o el líquido que se haya extraído de su seno para ver si hay células cancerosas. El tipo más común de cáncer de seno es el carcinoma ductal, que comienza en las células que revisten los conductos del seno. Otro tipo es el carcinoma lobulillar que comienza en los lobulillos del seno.

Estadios

Estadíos

Estos son los estadios de cáncer de seno:

Estadio 0: Las células anormales no han invadido el tejido cercano del seno ni se han diseminado fuera del conducto.

Estadio I es una etapa inicial de cáncer de seno invasor. Las células cancerosas han invadido tejido de seno más allá del lugar en donde empezó el cáncer, pero las células no se han diseminado fuera del seno. El tumor no tiene más de 2 cm de uno a otro lado

Estadio II comprende una de las siguientes situaciones:

El tumor en el seno no tiene más de 2 centímetros de uno a otro lado y el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos bajo el brazo;

El tumor tiene de 2 a 5 centímetros y el cáncer no se ha diseminado a los ganglios linfáticos bajo el brazo.

El tumor tiene de 2 a 5 centímetros. El cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos bajo el brazo;

El tumor tiene más de 5 centímetros. El cáncer no se ha diseminado a los ganglios linfáticos bajo el brazo.

Estadio III. Se refiere a cáncer localmente avanzado. Se divide en los estadios IIIA, IIIB y IIIC.

  • Estadio IIIA es uno de los siguientes:

    • El tumor en el seno puede tener más o menos de 5 centímetros. Se ha diseminado a los ganglios linfáticos bajo el brazo o a los ganglios linfáticos detrás del esternón.
  • Estadio IIIB es un tumor de cualquier tamaño que ha crecido dentro de la pared del tórax o de la piel del seno. Puede estar relacionado con hinchazón del seno o con nódulos (bultos) en la piel del seno:
    • El cáncer puede haberse diseminado a los ganglios linfáticos bajo el brazo o a los ganglios linfáticos detrás del esternón.
    • El cáncer inflamatorio de seno es un tipo raro de cáncer de seno.El seno se ve rojo e inflamado porque las células cancerosas bloquean los vasos linfáticos en la piel del seno.
  • Estadio IIIC es un tumor de cualquier tamaño que se ha diseminado en una de las siguientes formas:
    • El cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos detrás del esternón y bajo el brazo.
    • El cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos abajo o arriba de la clavícula.

Estadio IV es un cáncer metastático distante. El cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo como a los huesos o al hígado.

  • Cáncer recurrente: Puede regresar al seno, a la pared del tórax o a cualquier otra parte del cuerpo como los huesos, hígado, pulmones o al cerebro.

Tratamientos

Las opciones son cirugía, radioterapia, terapia hormonal, quimioterapia y terapia dirigida. Se puede recibir más de un tipo de tratamiento.

La cirugía y la radioterapia son tipos de terapia local; es decir, extirpan o destruyen el cáncer en el seno.

La terapia hormonal, la quimioterapia y la terapia dirigida son tipos de terapia sistémica. El fármaco entra en el torrente sanguíneo y destruye o controla el cáncer en todo el cuerpo.

1. Cirugía

La cirugía es el tratamiento más común para el cáncer de seno.

  • Cirugía conservadora del seno: Una operación para extirpar el cáncer pero no el seno se llama cirugía conservadora del seno. A veces, una biopsia de escisión es la única cirugía que una mujer necesita ya que el cirujano extirpa todo el tumor.
  • Mastectomía: Una operación para extirpar todo el seno. El cirujano generalmente también extirpa uno o más ganglios linfáticos bajo el brazo para ver si hay células cancerosas presentes. Si se encuentran células cancerosas en los ganglios linfáticos será necesario realizar otros tratamientos del cáncer.
  • En la mastectomía radical modificada, el cirujano extirpa todo el seno y casi todos o todos los ganglios linfáticos de la axila. Con frecuencia, se extirpa el revestimiento que está sobre los músculos del pecho. Es posible que también se quite un pequeño músculo del pecho para poder extirpar más fácilmente los ganglios linfáticos.

2. Radioterapia

La radioterapia usa rayos de alta energía para destruir las células cancerosas. Afecta únicamente las células en la parte del cuerpo que está siendo tratada y puede usarse después de la cirugía para destruir las células cancerosas que quedan en el área.

  • Radioterapia externa: Los tratamientos son generalmente 5 días a la semana durante 4 ó 6 semanas. La radiación externa es el tipo de radioterapia que se usa generalmente para el cáncer de seno.
  • Radiación interna: El médico coloca uno o más tubos delgados dentro del seno por una incisión pequeña. El tubo se carga con una sustancia radiactiva. La sesión de tratamiento puede durar unos pocos minutos después de los cuales se retira la sustancia. Cuando dicha sustancia se retira, no queda radiactividad en el cuerpo. La radiación interna puede repetirse todos los días durante una semana.

Efectos secundarios

Los efectos secundarios dependen principalmente de la dosis y del tipo de radiación. Es común que la piel del área tratada se ponga roja, seca, sensible y que sienta comezón. Su seno puede sentirse pesado y apretado. La terapia de radiación interna puede hacer que su seno se vea rojizo o con moretones. Estos problemas desaparecerán con el tiempo.

El sostén y la ropa apretada pueden rozar la piel y causar irritación.

Cuando el tratamiento está por terminar, la piel puede ponerse húmeda y sudorosa. El exponer al aire esta zona tanto como sea posible puede ayudar a que sane la piel. Una vez terminado el tratamiento, el área se curará gradualmente. Sin embargo, es posible que haya un cambio permanente en el color de la piel.

Es probable que se sienta muy cansada durante la radioterapia, especialmente en las últimas semanas del tratamiento. El descanso es importante, pero los médicos generalmente aconsejan a sus pacientes que traten de ser tan activas como les sea posible, a menos que esto les cause dolor u otros problemas.

La radioterapia a largo plazo en el pecho puede dañar los pulmones o el corazón. Además, puede también cambiar el tamaño y aspecto de su seno.

3. Terapia hormonal

Si los análisis de laboratorio muestran que el tumor del seno tiene receptores de hormonas, entonces la terapia hormonal puede ser una opción. Esta impide que las células cancerosas obtengan o usen las hormonas naturales (estrógeno y progesterona) que necesitan para crecer.

4. Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de fármacos para destruir células cancerosas. Los fármacos para tratar el cáncer de seno pueden darse en forma de tableta o píldora o por inyección en una vena

Efectos secundarios

Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen principalmente de los fármacos administrados y de la dosis. La quimioterapia destruye células cancerosas de crecimiento rápido, pero puede también dañar células normales que se dividen con rapidez:

  • Glóbulos de la sangre: Cuando los fármacos hacen que baje la concentración de los glóbulos de la sangre, usted tiene más probabilidad de contraer infecciones, de sangrar o magullarse con facilidad y de sentirse muy débil y cansada.
  • Células en las raíces del pelo: La quimioterapia puede causar la caída del pelo.
  • Células que revisten el tubo digestivo: La quimioterapia puede causar falta de apetito, náuseas y vómitos, diarrea, o llagas en la boca y en los labios.
  • Algunos fármacos contra el cáncer de seno pueden producir hormigueo o entumecimiento de manos o pies. Este problema generalmente desaparece cuando termina el tratamiento.

Otros problemas pueden no desaparecer. Por ejemplo, algunos fármacos que se usan para tratar el cáncer de seno pueden debilitar el corazón.

Un efecto secundario poco común de la quimioterapia es que años después del tratamiento, unas pocas mujeres han presentado leucemia (cáncer de los glóbulos de la sangre).

Si la mujer aún no ha pasado todavía por la menopausia, es posible que tenga sofocos y sequedad vaginal. Los periodos menstruales pueden hacerse irregulares o pueden cesar. En mujeres mayores de 35 años, este daño a los ovarios es posiblemente permanente.

Por otra parte, la mujer está embarazada deberá hablar con su doctor porque muchos fármacos que se administran durante el primer trimestre se sabe que producen defectos de nacimiento.

5. Terapia dirigida

La terapia dirigida usa fármacos que bloquean el crecimiento de las células del cáncer de seno. Por ejemplo, puede bloquear la acción de una proteína anormal (como HER2) que estimula el crecimiento de las células del cáncer de seno.

Las opciones de tratamiento dependen del estadío de la enfermedad y de los siguientes factores:

  • El tamaño del tumor en relación con el tamaño del seno
  • Los resultados de los análisis de laboratorio (tales como si las células cancerosas necesitan hormonas para crecer)
  • Si la persona ya pasó por la menopausia
  • La salud en general

Nutrición y actividad física

Es importante que el paciente coma bien y que mantenga la máxima actividad posible.

La persona necesita la cantidad suficiente de calorías para mantener un buen peso durante y después del tratamiento de cáncer, también necesita las proteínas, vitaminas y minerales que sean suficientes. La buena nutrición puede ayudar a que se sienta mejor y tenga más energías.

Muchas personas opinan que se sienten mejor cuando se mantienen activas. Caminar, hacer yoga, nadar y tener otras actividades pueden mantenerle fuerte y aumentar sus energías. Cualquiera que sea la actividad física que elija, asegúrese de consultarlo previamente con su médico antes de empezar. Asimismo, si la actividad le causa dolor u otros problemas, asegúrese de informar a su médico.

Cuidados de seguimiento

Después del tratamiento de cáncer de seno se necesitará hacer exámenes periódicos. Se deberá avisar inmediatamente al médico de cualquier cambio en la zona tratada o en el otro seno, dolor, falta de apetito o pérdida de peso, cambios en el ciclo menstrual, sangrado de la vagina fuera de lo común o visión borrosa. También sobre dolores de cabeza, mareos, falta de aliento, tos o ronquera, dolores de espalda o problemas digestivos que parecen anormales o que no desaparecen. Estos problemas pueden presentarse meses o años después del tratamiento y pueden significar que el cáncer ha regresado, pero pueden también ser síntomas de otros problemas de salud.

El seguimiento generalmente consiste en el examen del cuello, de las axilas, el pecho, las zonas de los senos y mamografías en forma periódica

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Los senos.

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Estadios

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Estadios

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Cirugía conservadora del seno

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Mastectomía

Mastectomía radical modificada.

 

 

 

Cáncer de pulmón

Los pulmones

Los pulmones son un par de órganos grandes que se encuentran dentro del pecho y forman parte del aparato respiratorio. El aire entra en el cuerpo por la nariz o por la boca; pasa por la tráquea, por cada bronquio y entra en los pulmones.

Cuando la persona inhala, sus pulmones se expanden con aire. Así es como el cuerpo obtiene oxígeno . Mientras que al exhalar, el aire sale de los pulmones. Así es como el cuerpo elimina el dióxido de carbono .

El pulmón derecho tiene tres partes (lóbulos). El pulmón izquierdo es más pequeño y tiene sólo dos lóbulos. Un tejido delgado (la pleura) cubre los pulmones y recubre el interior del pecho. Entre las dos capas de pleura hay una cantidad muy pequeña de líquido (líquido pleural). Normalmente, este líquido no se acumula.

El proceso del cáncer

El cáncer empieza en las células, que son las unidades básicas que forman los tejidos. Los tejidos forman los órganos.

Las células normales crecen y se dividen para formar nuevas células a medida que el cuerpo las necesita. Cuando las células normales envejecen o se dañan, mueren, y son reemplazadas por células nuevas.

Algunas veces este proceso ordenado se descontrola. Células nuevas se siguen formando cuando el cuerpo no las necesita, y las células viejas o dañadas no mueren cuando deberían morir. Esta acumulación de células que no son necesarias forma, con frecuencia, una masa de tejido, que es lo que se llama tumor.

Los tumores en el seno pueden ser benignos (no cancerosos) o malignos (cancerosos).

Factores de riesgo

Un factor de riesgo es algo que puede aumentar la posibilidad de que una enfermedad se presente. Los estudios han encontrado los siguientes factores de riesgo para cáncer de pulmón:

  • Humo de tabaco: El humo de tabaco causa la mayoría de los casos de cáncer de pulmón. Es sin duda el factor de riesgo más importante. Las sustancias nocivas del humo lesionan las células del pulmón. Es por eso que fumar cigarrillos, pipa o puros y/ o estar expuesto al humo de tabaco en el ambiente puede causar cáncer de pulmón tanto en personas fumadoras como e aquellas que no fuman. Entre mayor sea la exposición al humo, mayor es el riesgo.
  • Radón: El radón es un gas radiactivo invisible, sin olor y sin sabor. Se forma en la tierra y en las rocas. Las personas que trabajan en las minas pueden estar expuestas al radón.
  • Asbesto y otras sustancias: Las personas que tienen ciertos trabajos (como quienes trabajan en las industrias de construcción y química) tienen un mayor riesgo de padecer cáncer de pulmón. La exposición al asbesto, arsénico, cromo, níquel, hollín, alquitrán y otras sustancias puede causar esta enfermedad.
  • Contaminación del aire: La contaminación del aire puede aumentar levemente el riesgo de cáncer de pulmón.
  • Antecedentes familiares de cáncer de pulmón: Las personas con padre, madre, hermano o hermana que tuvo cáncer de pulmón pueden tener un ligero aumento en el riesgo de esta enfermedad, aunque no fumen.
  • Antecedentes personales de cáncer de pulmón: Las personas que ya han tenido cáncer de pulmón tienen mayor riesgo de padecer un segundo tumor de pulmón.
  • Edad mayor de 65 años: La mayoría de las personas tienen más de 65 años cuando se les diagnostica cáncer de pulmón.

Las personas que piensan que tienen el riesgo de padecer cáncer de pulmón deben hablar con su doctor. El médico puede sugerir formas de reducir el riesgo y establecer un programa apropiado de exámenes de detección en el futuro. En las personas que han sido tratadas por cáncer de pulmón, es importante hacerse exámenes después del tratamiento. El tumor puede crecer nuevamente después del tratamiento, o puede presentarse otro tumor de pulmón.

Síntomas

Con frecuencia el cáncer de pulmón no causa síntomas al principio. Pero, a medida que crece el cáncer, los síntomas comunes pueden ser:

  • Tos que no se quita o que empeora con el tiempo
  • Problemas al respirar, tales como falta de aire
  • Dolor constante de pecho
  • Tos con sangre
  • Voz ronca
  • Infecciones frecuentes de los pulmones, tales como pulmonía
  • Sentirse muy cansado todo el tiempo
  • Pérdida de peso sin razón alguna.

Por lo general, estos síntomas no se deben a cáncer. Otros problemas de salud pueden causar algunos de estos síntomas. Cualquier persona que tenga estos síntomas deberá ver al médico para que cualquier problema sea diagnosticado y tratado tan pronto como sea posible.

Detección y diagnóstico

  • Examen físico: El médico revisa los indicadores generales de salud, escucha la respiración y se fija si hay líquido en los pulmones. Puede buscar ganglios linfáticos inflamados y el hígado inflamado también.
  • Radiografía del pecho: Las imágenes de la radiografía del pecho pueden mostrar tumores o líquido anormal.
  • Tomografía computarizada: Los médicos suelen usar la tomografía computarizada para captar imágenes del tejido que se encuentra dentro del pecho. Las imágenes pueden mostrar un tumor, líquido anormal o ganglios linfáticos inflamados.

Puede buscar ganglios linfáticos inflamados y el hígado inflamado también.

La única forma segura de saber si el cáncer de pulmón está presente es que un patólogo examine muestras de células o tejido. El patólogo estudia la muestra al microscopio y realiza otras pruebas. Hay muchas maneras de obtener muestras.

El médico puede pedir que se haga una o varias de las pruebas siguientes para obtener muestras:

  • Citología del esputo: El líquido espeso (esputo) que proviene de los pulmones al toser. El laboratorio revisa las muestras de esputo buscando células cancerosas.
  • Toracentesis: El médico usa una aguja larga para extraer líquido (líquido pleural) del pecho. El laboratorio busca células cancerosas en ese líquido.
  • Broncoscopía: El médico inserta un tubo delgado y luminoso (un broncoscopio) en el pulmón por la nariz o por la boca. Esto permite examinar los pulmones y las vías respiratorias que van a ellos. El médico puede tomar una muestra de células con una aguja, cepillo u otro instrumento, o bien puede lavar el área con agua para recoger las células en el agua.
  • Aspiración con aguja fina: El médico usa una aguja delgada para extraer tejido o líquido del pulmón o de un ganglio linfático. A veces el médico usa una tomografía computarizada u otro método de imágenes para guiar la aguja hacia un tumor del pulmón o a un ganglio linfático.
  • Toracoscopía: El cirujano hace varias incisiones pequeñas en su pecho y espalda y mira los pulmones y tejidos cercanos con un tubo delgado y luminoso. Si se observa un área anormal, puede ser necesario hacer una biopsia para verificar la presencia de células cancerosas.
  • Toracotomía: El cirujano abre el pecho con una incisión larga. Pueden extraerse ganglios linfáticos y otros tejidos.
  • Mediastinoscopía: El cirujano hace una incisión en la parte superior del esternón. Usa un tubo delgado y luminoso para ver dentro del pecho. El cirujano puede extraer muestras de tejido y de ganglios linfáticos.

Tipos de cáncer de pulmón

Los distintos tipos de cáncer de pulmón son tratados de manera diferente. Los tipos más comunes se llaman en función de cómo se ven las células cancerosas de pulmón al microscopio:

  • Cáncer de pulmón de células pequeñas: Cerca del 13% de los cánceres de pulmón son cánceres de pulmón de células pequeñas. Este tipo tiende a diseminarse con rapidez.
  • Cáncer de pulmón de células no pequeñas: La mayoría de los cánceres de pulmón (cerca del 87%) son cánceres de pulmón de células no pequeñas. Este tipo se disemina con más lentitud que el cáncer de pulmón de células pequeñas.

Estadíos

La estadificación es un intento cuidadoso para determinar si el cáncer se ha diseminado y, en ese caso, a qué partes del cuerpo. El cáncer de pulmón se disemina con mayor frecuencia a los ganglios linfáticos, al cerebro, huesos, hígado y glándulas suprarrenales.

Cuando el cáncer se disemina de su lugar original a otra parte del cuerpo, el nuevo tumor tiene el mismo tipo de células cancerosas y el mismo nombre que el tumor original. Por ejemplo, si el cáncer de pulmón se disemina al hígado, las células cancerosas en el hígado son en realidad células cancerosas de pulmón. La enfermedad es cáncer de pulmón metastático, no cáncer hepático. Por ese motivo, se trata como cáncer de pulmón y no como cáncer hepático. Los médicos llaman al nuevo tumor enfermedad “distante” o metastática .

La estadificación puede incluir análisis de sangre y otras pruebas:

  • Tomografía computarizada: Las tomografías computarizadas pueden mostrar cáncer que se ha diseminado a su hígado, glándulas suprarrenales, cerebro u otros órganos.
  • Exploración ósea: Una exploración ósea puede mostrar el cáncer que se ha diseminado a sus huesos.
  • Resonancia magnética: El médico puede ordenar un estudio de imágenes por resonancia magnética (IRM) de su cerebro, de sus huesos o de otros tejidos.
  • Tomografía por emisión de positrones: Su médico usa la tomografía por emisión de positrones para localizar cáncer que se ha diseminado. Se le inyecta una pequeña cantidad de azúcar radiactiva. Una máquina genera imágenes computarizadas del azúcar que usan las células de su cuerpo. Las células cancerosas usan azúcar con más rapidez que las células normales y las áreas con cáncer se ven más brillantes en las imágenes.

Estadíos del cáncer de pulmón de células pequeñas

  • Estadío limitado: El cáncer se encuentra sólo en un pulmón y sus tejidos vecinos.
  • Estadío extenso: El cáncer se encuentra en los tejidos del pecho fuera del pulmón en el que empezó. O el cáncer se encuentra en órganos distantes.

Estadíos del cáncer de pulmón de células no pequeñas

Estadío oculto: Las células cancerosas se encuentran en el esputo o en una muestra de agua recolectada durante la broncoscopia, pero no se ve un tumor en el pulmón.

Estadío 0: Las células cancerosas se encuentran sólo en el revestimiento más interno del pulmón. El tumor no ha crecido a través de este revestimiento. Un tumor de estadio 0 se llama también carcinoma in situ. El tumor no es un cáncer invasor.

Estadío IA: El tumor del pulmón es un cáncer invasor. Ha crecido a través del revestimiento más interno del pulmón hacia el tejido más profundo del pulmón. El tumor en el pulmón no tiene más de 3 centímetros. Está rodeado de tejido normal de pulmón y el tumor no invade el bronquio. No se encuentran células cancerosas en los ganglios linfáticos vecinos.

Estadío IB: El tumor es más grande o ha crecido con más profundidad, pero no se encuentran células cancerosas en los ganglios linfáticos vecinos. El tumor del pulmón tiene algunas de las siguientes características:

  • El tumor mide más de 3 centímetros.
  • Ha crecido dentro del bronquio principal.
  • Ha crecido a través del pulmón en la pleura.

Estadío IIA: El tumor mide menos de 3 centímetros. Se encontraron células cancerosas en los ganglios linfáticos vecinos

Estadío IIB: El tumor tiene alguna de las características siguientes:

  • No se encuentran células cancerosas en los ganglios linfáticos vecinos, pero el tumor ha invadido la pared torácica, el diafragma, la pleura, el bronquio principal o el tejido que rodea el corazón.
  • Se encuentran células cancerosas en los ganglios linfáticos vecinos y existe una de las siguientes situaciones:
    • El tumor mide más de 3 centímetros.
    • Ha crecido dentro del bronquio principal.
    • Ha crecido a través del pulmón en la pleura.

Estadío IIIA: El tumor puede tener cualquier tamaño. Se encontraron células cancerosas en los ganglios linfáticos cerca de los pulmones y bronquios y en los ganglios linfáticos entre los pulmones pero en el mismo lado del pecho en donde está el tumor del pulmón.

Estadío IIIB: El tumor puede tener cualquier tamaño. Se encontraron células cancerosas en el lado opuesto del pecho en donde está el tumor de pulmón o en el cuello. El tumor puede haber invadido los órganos vecinos, como el corazón, el esófago o la tráquea. Es posible encontrar más de un tumor maligno dentro del mismo lóbulo del pulmón. El médico puede encontrar células cancerosas en el líquido pleural.

Estadío IV: Pueden encontrarse tumores malignos en más de un lóbulo del mismo pulmón o en el otro pulmón. O pueden encontrarse células cancerosas en otras partes del cuerpo, como en el cerebro, las glándulas suprarrenales, hígado o huesos.

Tratamientos

La selección de tratamiento depende principalmente del tipo de cáncer de pulmón y del estadio. Las personas con esta enfermedad pueden recibir cirugía, quimioterapia, radioterapia, terapia dirigida o una combinación de tratamientos.

Las personas con un estadio limitado de cáncer de pulmón de células pequeñas generalmente reciben radioterapia y quimioterapia. Para tratar un tumor de pulmón muy pequeño, la persona puede tener cirugía y quimioterapia. La mayoría de las personas con cáncer de pulmón de células pequeñas en estadio extenso son tratadas con quimioterapia solamente.

Las personas con cáncer de pulmón de células no pequeñas pueden recibir cirugía, quimioterapia, radioterapia o una combinación de tratamientos. Las opciones de tratamiento son diferentes para cada estadio. Algunas personas con cáncer avanzado reciben terapia dirigida.

El tratamiento del cáncer puede ser terapia local o terapia sistémica:

  • Terapia local: La cirugía y la radioterapia son tratamientos locales. Extirpan o destruyen el cáncer en el pecho. Cuando el cáncer de pulmón se ha diseminado a otras partes del cuerpo, la terapia local puede usarse para controlar la enfermedad en esas áreas específicas. Por ejemplo, el cáncer de pulmón que se extiende al cerebro puede ser controlado con radioterapia aplicada a la cabeza.
  • Terapia sistémica: La quimioterapia y la terapia dirigida son tratamientos sistémicos. Los fármacos entran en el torrente sanguíneo y destruyen o controlan el cáncer en todo el cuerpo.

Cirugía

La cirugía para el cáncer de pulmón extirpa el tejido que contiene el tumor. El cirujano extirpa también ganglios linfáticos cercanos.

El cirujano extirpa todo el pulmón o sólo una parte:

  • Una pequeña parte del pulmón
  • Un lóbulo del pulmón
  • Todo el pulmón

Después de la cirugía del pulmón, se acumulan aire y líquido en el pecho. Un tubo en el tórax permite que ese líquido drene. Será necesario aprender ejercicios respiratorios y para toser.

Radioterapia

La radioterapia usa rayos de alta energía para destruir las células cancerosas. Sólo afecta las células en el área tratada.

Radioterapia Externa: Este es el tipo más común de radioterapia para cáncer de pulmón. La radiación procede de una máquina grande fuera del cuerpo. La mayoría de la gente va a una clínica o a un hospital para tratamiento. Los tratamientos son generalmente 5 días a la semana durante varias semanas.

Otro tipo de radioterapia es la radiación interna. La radiación interna rara vez se usa en personas con cáncer de pulmón. La radiación procede de una semilla, alambre u otro dispositivo puesto dentro de su cuerpo.

Efectos secundarios

La radioterapia externa en el tórax puede hacer que sea difícil tragar. Es posible que se sienta mucho cansancio. Además, la piel en el área tratada puede tornarse roja, seca y sensible. Después de la radioterapia interna, la persona puede escupir pequeñas cantidades de sangre.

Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de fármacos para destruir las células cancerosas. Los fármacos entran en el torrente sanguíneo y pueden afectar a las células cancerosas en todo el cuerpo.

Generalmente se administra más de un fármaco. Los fármacos anticancerosos para el cáncer de pulmón se administran generalmente por inyección en la vena. Algunos fármacos anticancerosos pueden tomarse por la boca.

La quimioterapia se administra en ciclos, con un período de descanso después de cada período de tratamiento.

Efectos secundarios

Los efectos secundarios dependen principalmente de los fármacos que se usen y de la dosis. Los fármacos pueden dañar las células normales que se dividen con rapidez:

  • Glóbulos de la sangre: Cuando los fármacos hacen que baje la concentración de los glóbulos de la sangre, usted tiene más probabilidad de contraer infecciones, de sangrar o magullarse con facilidad y de sentirse muy débil y cansada.
  • Células en las raíces del pelo: La quimioterapia puede causar la caída del pelo.
  • Células que revisten el tubo digestivo: La quimioterapia puede causar falta de apetito, náuseas y vómitos, diarrea, o llagas en la boca y en los labios

Algunos fármacos contra el cáncer de pulmón pueden causar pérdida del oído, dolor en las articulaciones y hormigueo o entumecimiento de manos y pies. Estos efectos secundarios generalmente desaparecen cuando termina el tratamiento.

Cuando se administran al mismo tiempo la radioterapia y la quimioterapia los efectos secundarios pueden ser peores.

Terapia dirigida

La terapia dirigida usa fármacos que bloquean el crecimiento y la diseminación de las células cancerosas. Los fármacos entran en el torrente sanguíneo y pueden afectar las células cancerosas en todo el cuerpo. Algunas personas con cáncer de pulmón de células no pequeñas que se ha diseminado reciben terapia dirigida.

Hay dos tipos de terapia dirigida para tratar el cáncer de pulmón:

  • Un tipo de terapia dirigida se administra por la vena en el consultorio del médico, en el hospital o en la clínica. Se da al mismo tiempo que la quimioterapia. Los efectos secundarios pueden ser toser con sangre, erupciones cutáneas, hipertensión arterial, dolor abdominal, vómitos o diarrea.
  • El otro tipo de terapia dirigida se administra por vía oral. No se da con la quimioterapia. Los efectos secundarios pueden incluir erupciones cutáneas, diarrea y dificultad para respirar.

Los efectos secundarios generalmente desaparecen después de que termina el tratamiento.

Cuidados médicos de alivio

El cáncer de pulmón y su tratamiento pueden generar otros problemas de salud. Es posible que necesite apoyo médico de alivio para evitar o controlar estos problemas.

El apoyo médico de alivio está disponible tanto durante como después del tratamiento. Puede mejorar su calidad de vida.

Su equipo de atención médica puede informarle más acerca de los siguientes problemas y cómo controlarlos:

  • Dolor: Su médico o un especialista en control del dolor puede sugerirle formas de aliviar o reducir el dolor.
  • Falta de aire o problemas para respirar: Su médico puede recomendarle a un especialista de pulmón o terapeuta de la respiración. A algunas personas les ayuda la oxigenoterapia, la terapia fotodinámica , cirugía láser, crioterapia o un stent o endoprótesis.
  • Líquido dentro o alrededor de los pulmones: El cáncer avanzado puede hacer que se acumule líquido en los pulmones o alrededor de ellos. En algunos casos, se puede realizar un procedimiento para impedir que el líquido se acumule nuevamente. Algunas personas pueden necesitar tubos en el pecho para drenar el líquido.
  • Neumonía: Es posible que le tomen radiografías para revisar que no haya infecciones pulmonares.
  • Cáncer que se disemina al cerebro: El cáncer de pulmón puede diseminarse al cerebro. Los síntomas pueden incluir dolor de cabeza, convulsiones, dificultad para caminar y problemas de equilibrio. Los medicamentos para aliviar la inflamación, la radioterapia y, en algunos casos, la cirugía pueden ayudar.

Las personas con cáncer de pulmón de células pequeñas pueden recibir radioterapia en el cerebro para tratar de impedir la formación de tumores cerebrales. Esto se llama irradiación craneal profiláctica.

  • Cáncer que se disemina al hueso: El cáncer de pulmón que se disemina al hueso puede ser doloroso y debilitar los huesos. Usted puede pedir medicamentos para el dolor y el médico puede sugerirle radioterapia externa. Su médico puede también administrarle medicamentos que ayudan a disminuir el riesgo de fracturas óseas.
  • Tristeza y otros sentimientos: Es normal sentirse triste, ansioso o confundido después de un diagnóstico de una enfermedad grave. A algunas personas les sirve cuando hablan de sus sentimientos.

Nutrición

Es importante que el paciente coma bien y que mantenga la máxima actividad posible.

La persona necesita la cantidad suficiente de calorías para mantener un buen peso durante y después del tratamiento de cáncer, también necesita las proteínas, vitaminas y minerales que sean suficientes. La buena nutrición puede ayudar a que se sienta mejor y tenga más energías.

Cuidados de seguimiento

Usted va a necesitar exámenes regulares después del tratamiento para el cáncer de pulmón. Aun cuando ya no haya signos de cáncer, la enfermedad a veces regresa porque quedaron sin detectar células cancerosas en algún lugar del cuerpo después del tratamiento.

Los exámenes de seguimiento ayudan a asegurarse de que cualquier cambio en la salud se identifica y se trata de ser necesario. Los exámenes pueden incluir exámenes físicos, análisis de sangre, radiografías del tórax, tomografías computarizadas y broncoscopias.

capulmon

El pulmón.

 

Cáncer de cuello uterino o cervix

El cérvix es parte del sistema reproductor de la mujer. Está ubicado en la pelvis. Es la parte inferior, estrecha, del útero (matriz).

El cérvix o cuello uterino

El cérvix es parte del sistema reproductor de la mujer. Está ubicado en la pelvis. Es la parte inferior, estrecha, del útero (matriz).

El cérvix es un canal:

  • Conecta el útero con la vagina. Durante la menstruación, la sangre corre desde el útero por el cérvix hacia la vagina. La vagina conduce al exterior del cuerpo.
  • Produce mucosidad. Durante la relación sexual, la mucosidad ayuda a los espermatozoides a moverse desde la vagina por el cérvix hacia el interior del útero.
  • Durante el embarazo, el cérvix se encuentra fuertemente cerrado para ayudar a mantener al bebé dentro del útero.
  • Durante el parto, se abre para permitir el paso del bebé por la vagina.

Los órganos del aparato reproductor femenino incluyen el útero, los ovarios, las trompas de Falopio, el cuello uterino y la vagina. El útero tiene una capa muscular externa que se llama miometrio y un revestimiento interno que se llama endometrio

El Proceso del Cáncer

El cáncer empieza en las células, las cuales son las unidades básicas que forman los tejidos. Los tejidos forman los órganos del cuerpo.

Las células normales crecen y se dividen para formar nuevas células a medida que el cuerpo las necesita. Cuando las células normales envejecen o se dañan, mueren; células nuevas las reemplazan.

Algunas veces, este proceso se descontrola. Nuevas células se forman cuando el cuerpo no las necesita y células viejas o dañadas no mueren cuando deberían morir. La acumulación de células adicionales forma con frecuencia una masa de tejido que es lo que se llama tumor.

Los tumores en el cérvix pueden ser benignos o malignos. Los tumores benignos no son cancerosos. No son tan dañinos como los tumores malignos (cancerosos).

Tumores benignos (pólipos, quistes o verrugas genitales):

  • rara vez son una amenaza para la vida
  • no invaden los tejidos de su derredor

Tumores malignos (cáncer cervical):

  • algunas veces pueden poner la vida en peligro
  • pueden invadir los tejidos y órganos cercanos
  • pueden diseminarse a otras partes del cuerpo

El cáncer de cuello uterino es una enfermedad por la cual se forman células malignas (cancerosas) en los tejidos del cuello uterino.

El cáncer cervical comienza en la superficie del cérvix o cuello del útero. Si no es tratado, el cáncer invade más profundamente dentro del cérvix. Este tipo de cáncer se llama cáncer de cérvix invasor o cáncer cervical invasor.

El cáncer de cuello uterino generalmente evoluciona lentamente con el paso del tiempo. Antes de que el cáncer aparezca las células del cuello uterino atraviesan cambios llamados displasias por los que empiezan a aparecer en el tejido células que no son normales. Luego, las células cancerosas comienzan a crecer y diseminarse más profundamente en el cuello uterino y las áreas cercanas.

Factores de riesgo

Un factor de riesgo es algo que puede aumentar la posibilidad de que una enfermedad se presente.

La infección por el virus del papiloma humano (VPH) es el principal factor de riesgo del cáncer de cuello uterino.

Los virus del papiloma humano (VPH), o papilomavirus, son un grupo de más de 150 tipos relacionados de virus. Se les llama papilomavirus porque algunos tipos pueden causar verrugas o papilomas, los cuales son tumores benignos (no cancerosos).

Algunos VPH, como los que causan las verrugas comunes que crecen en las manos y en los pies, no se transmiten fácilmente. Sin embargo, más de 40 tipos de VPH se transmiten sexualmente, y estos VPH se transmiten con mucha facilidad por medio de contacto genital. La transmisión puede suceder en la región de los genitales, del ano o de la boca.

Algunos tipos de VPH que se transmiten sexualmente causan cáncer cervical y otros tipos de cáncer. Estos se dicen VPH de alto riesgo, oncogénicos o carcinogénicos. Otros tipos de VPH que se transmiten sexualmente parecen no causar cáncer y se llaman VPH de bajo riesgo.

La infección del cuello uterino por el virus del papiloma humano (VPH) es la causa más común del cáncer de cuello uterino. No obstante, no todas las mujeres con infección por el VPH padecerán de cáncer de cuello uterino, sólo un porcentaje muy pequeño de mujeres infectadas con VPH sin tratamiento llegan a padecer cáncer cervical. Las mujeres que generalmente no se someten a una prueba de Papanicolaou para detectar el VPH o células anormales en el cuello uterino tienen mayor riesgo de padecer de cáncer de cuello uterino.

Otros factores de riesgo posibles son los siguientes:

  • Dar a luz a muchos niños.
  • Tener muchas parejas sexuales.
  • Mantener la primera relación sexual a una edad temprana.
  • Fumar cigarrillos.
  • Usar anticonceptivos orales .
  • Tener el sistema inmunitario débil.

Síntomas

Habitualmente no se presentan signos perceptibles de cáncer de cuello uterino temprano, pero puede detectarse en forma precoz con exámenes anuales para detectar células anormales en el cuello uterino. El pronóstico (posibilidad de recuperación) es mejor cuando el cáncer se encuentra temprano.

Entre los signos posibles de cáncer de cuello uterino se incluyen sangrado vaginal y dolor pélvico.

Estos y otros síntomas pueden ser causados por el cáncer de cuello uterino. Otras afecciones pueden ocasionar los mismos síntomas. Se debe consultar con un médico si se presenta cualquiera de los siguientes problemas:

  • Sangrado vaginal.
  • Flujo vaginal inusual.
  • Dolor pélvico.
  • Dolor durante las relaciones sexuales.

Detección y diagnóstico

La prueba de Papanicolaou y el examen pélvico son partes importantes del cuidado rutinario de la salud de una mujer, ya que con ellos se pueden detectar anomalías que pueden conducir a un cáncer invasor del cérvix. Estas anomalías pueden ser tratadas antes de que el cáncer se presente. La mayoría de los cánceres invasores del cérvix se pueden prevenir si las mujeres se hacen pruebas de Papanicolaou con regularidad.

Prueba de Papanicolaou: es una forma de examinar las células que se recogen del cérvix (el extremo inferior, estrecho, del útero). Este procedimiento se realiza para recoger células de la superficie del cuello uterino y la vagina y detectar el cáncer o cambios anormales de las células que pueden convertirse en cáncer. También se pueden encontrar estados no cancerosos, como infecciones e inflamación. Se utiliza un trozo de algodón, un cepillo o una paleta de madera para raspar suavemente las células del cuello uterino y la vagina. Las células son examinadas bajo un microscopio para determinar si son anormales. Este procedimiento también se llama prueba Pap.

-Las mujeres se deben hacer la prueba de Papanicolaou regularmente por lo menos cada 3 años, deben hablar con el médico sobre cuándo y con qué frecuencia se deberán hacer esta prueba.

La primera prueba se deberá hacer alrededor de 3 años después de haber empezado a tener relaciones sexuales, pero antes de cumplir 21 años de edad, y a esta edad aún cuando no hayan tenido relaciones sexuales las mujeres deben hacerse la prueba.

Las mujeres entre 65 y 70 años que han recibido resultados normales en al menos 3 pruebas de Papanicolaou y que no han recibido resultados anormales en los últimos 10 años, pueden optar por suspender las pruebas de Papanicolaou tras consultar con su médico.

Las mujeres que han tenido una histerectomía (cirugía para extraer el útero y el cérvix) no necesitan hacerse la prueba de Papanicolaou, a menos que la cirugía se haya llevado a cabo para tratar una afección precancerosa o cancerosa.

Las mujeres que se han vacunado contra el VPH necesitan hacerse todavía pruebas de Papanicolaou, ya que continúan siendo esenciales para la detección de cánceres cervicales y cambios precancerosos.

Si la prueba de Papanicolaou detecta una anomalía, es posible que sea necesario realizar pruebas adicionales o administrar algún tratamiento.

  • Exámen pélvico: el médico palpa el útero (matriz), la vagina, los ovarios, las trompas de Falopio, la vejiga y el recto, con el propósito de buscar cualquier anomalía en su forma o tamaño. Durante el examen pélvico, se utiliza un instrumento llamado espéculo para ensanchar la vagina y poder ver la parte superior de la vagina y el cérvix o cuello uterino.
  • Prueba del virus del papiloma humano (VPH): prueba de laboratorio que se usa para analizar el ADN (material genético) para determinar si hay ciertos tipos de infección por el VPH. Se recogen células del cuello uterino y se revisan para determinar si la causa de una infección es un tipo de virus del papiloma humano que se relaciona con el cáncer de cuello uterino. Esta prueba se puede hacer si los resultados de un frotis de Pap muestran ciertas células anormales en el cuello uterino. Esta prueba también se llama prueba de ADN para el VPH.
  • Colposcopía: procedimiento mediante el cual se usa un colposcopio (un instrumento con aumento y luz) para determinar si hay áreas anormales en la vagina o el cuello uterino. Se pueden extraer muestras de tejido con una cureta (una herramienta en forma de cuchara con un borde cortante) para observarlas bajo un microscopio y determinar si hay signos de enfermedad.
  • Legrado endocervical: procedimiento mediante el cual se recogen células o tejidos del canal del cuello uterino mediante una cureta (instrumento en forma de cuchara con un borde cortante). Se pueden extraer muestras de tejido y observarlas bajo un microscopio para determinar si hay signos de cáncer. Algunas veces, este procedimiento se lleva a cabo al mismo tiempo que la colposcopía.
  • Biopsia: si se encuentran células anormales en una prueba de Pap, el médico puede realizar una biopsia. Se corta una muestra de tejido del cuello uterino para que un patólogo la observe bajo un microscopio y determine si hay signos de cáncer. Una biopsia en la que solo se extrae una pequeña cantidad de tejido se realiza generalmente en el consultorio del médico. Puede ser necesario que la mujer vaya a un hospital para que se le practique una biopsia de cono cervical (extracción de una muestra más grande de tejido cervical, en forma de cono).

Estadíos

La estadificación es un intento cuidadoso para saber si el tumor ha invadido los tejidos cercanos, si el cáncer se ha diseminado y, si es así, a qué partes del cuerpo se diseminó. El cáncer cervical suele diseminarse con más frecuencia a los tejidos cercanos en la pelvis, a los ganglios linfáticos o a los pulmones. También puede diseminarse al hígado o a los huesos.

Cuando el cáncer se disemina desde su lugar original a otra parte del cuerpo, el nuevo tumor tiene el mismo tipo de células cancerosas y el mismo nombre que el tumor original. Por ejemplo, si el cáncer cervical se disemina a los pulmones, las células cancerosas en los pulmones son en realidad células cancerosas del cérvix. La enfermedad es cáncer cervical metastático, no cáncer de pulmón. Por ese motivo, se trata como cáncer cervical y no como cáncer de pulmón. Los médicos llaman al nuevo tumor enfermedad “distante” o metastática.

El médico hará un examen pélvico, un tacto para ver si hay ganglios linfáticos inflamados y puede extraer un poco más de tejido. Para conocer la extensión de la enfermedad, puede pedir algunas de las siguientes pruebas:

  • Radiografías del tórax: Las radiografías pueden mostrar con frecuencia si el cáncer se ha diseminado a los pulmones.
  • Tomografía computarizada (TC): Una máquina de rayos X conectada a una computadora toma una serie de imágenes detalladas de sus órganos. Las tomografías computarizadas pueden mostrar un tumor en el hígado, en los pulmones o en cualquier otro lugar del cuerpo. Es posible que le administren material de contraste por vía oral o por una inyección en el brazo o mano, o por un enema. El material de contraste ayuda a que las áreas anormales se vean más fácilmente.
  • Resonancia magnética: Un imán muy potente conectado a una computadora produce imágenes detalladas de la pelvis y abdomen. El médico puede ver estas imágenes en una pantalla e imprimirlas en una lámina. Una imagen de resonancia magnética (IRM) puede mostrar si el cáncer se diseminó. En ocasiones, el material de contraste hace que las áreas anormales se vean más claramente en la imagen.
  • Tomografía por emisión de positrones: Para este procedimiento, se le inyecta una pequeña cantidad de azúcar radiactiva. Una máquina genera imágenes computarizadas de esa azúcar que usan las células de su cuerpo. Las células cancerosas usan azúcar con más rapidez que las células normales y las áreas con cáncer se ven más brillantes en las imágenes.
  • Linfangiografía: procedimiento que se usa para tomar radiografías del sistema linfático. Se inyecta un tinte en los vasos linfáticos de los pies. El tinte viaja hacia arriba a través de los ganglios linfáticos y los vasos linfáticos, y se toman radiografías para determinar si hay algún bloqueo. Esta prueba ayuda a determinar si el cáncer se diseminó hasta los ganglios linfáticos.
  • Ecografía: procedimiento en el cual se hacen rebotar ondas sonoras de alta energía (ultrasónicas) en tejidos u órganos internos y se crean ecos. Los ecos forman una imagen de los tejidos corporales que se llama sonograma

Estadíos del cáncer de cuello uterino:

Estadio 0 (carcinoma in situ): se encuentran células anormales en el revestimiento más interno del cuello uterino. Estas células anormales se pueden volver cancerosas y diseminarse hasta el tejido cercano normal.

Estadío I: el cáncer se formó y se encuentra solamente en el cuello uterino. El estadio I se divide en estadios IA y IB, según la cantidad de cáncer que se encuentre.

Estadio IA: se detecta una cantidad muy pequeña de cáncer en los tejidos del cuello uterino que solo puede verse con un microscopio. El estadio IA se divide en estadios IA1 y IA2 de acuerdo con el tamaño del tumor:

Estadío IA1: el cáncer está a no más de tres milímetros de profundidad y no mide más de siete milímetros de ancho.

Estadio IA2: el cáncer está a más de tres milímetros de profundidad, pero no a más de cinco milímetros de profundidad, y no mide más de siete milímetros de ancho.

Estadio IB: el cáncer solo se puede ver con un microscopio y está a más de cinco milímetros de profundidad o mide más de siete milímetros de ancho, o se puede ver sin un microscopio. El cáncer que se puede ver sin un microscopio se divide en los estadios IB1 y IB2, de acuerdo con el tamaño del tumor.

Estadío IB1: el cáncer se puede ver sin un microscopio y no mide más de cuatro centímetros.

Estadío IB2: el cáncer se puede ver sin un microscopio y mide más de cuatro centímetros.

Estadio II: el cáncer se diseminó más allá del cuello uterino, pero no hasta la pared de la pelvis (tejidos que revisten la parte del cuerpo entre las caderas) o hasta el tercio inferior de la vagina. El estadio II se divide en estadios IIA y IIB, según la distancia a la que el cáncer se diseminó.

Estadío IIA: el cáncer se diseminó más allá del cuello uterino hasta los dos tercios superiores de la vagina, pero no hasta los tejidos que rodean el útero.

Estadío IIB: el cáncer se diseminó más allá del cuello uterino hasta los dos tercios superiores de la vagina y los tejidos que rodean el útero.

Estadío III: el cáncer se diseminó hasta el tercio inferior de la vagina, se puede haber diseminado hasta la pared de la pelvis o puede haber hecho que el riñón deje de funcionar. El estadio III se divide en estadios IIIA y IIIB, según la distancia hasta la que el cáncer se diseminó.

Estadio IIIA: el cáncer se diseminó hasta el tercio inferior de la vagina, pero no hasta la pared de la pelvis.

Estadio IIIB: el cáncer se diseminó hasta la pared de la pelvis o el tumor se volvió lo suficientemente grande como para bloquear los uréteres (los tubos que conectan los riñones con la vejiga). Este bloqueo puede hacer que los riñones aumenten de tamaño o dejen de funcionar. Las células cancerosas también se pueden haber diseminado hasta los ganglios linfáticos de la pelvis.

Estadio IV: el cáncer se diseminó hasta la vejiga, el recto u otras partes del cuerpo. El estadio IV se divide en estadios IVA y IVB, según el lugar donde se encuentre el cáncer.

Estadio IVA: el cáncer se diseminó hasta la vejiga o la pared del recto, y se puede haber diseminado hasta los ganglios linfáticos de la pelvis.

Estadio IVB: el cáncer se diseminó más allá de la pelvis y los ganglios linfáticos de la pelvis hasta otros lugares en el cuerpo, como el abdomen, el hígado, el tracto intestinal o los pulmones.

Tratamientos

La selección del tratamiento depende principalmente del tamaño del tumor y de si el cáncer se ha diseminado. También puede depender de si la mujer piensa embarazarse en el futuro, así como de su edad y estado general de salud.

Las opciones de tratamiento son la cirugía, radioterapia, quimioterapia o una combinación de métodos.

En cada estadío de la enfermedad, existen cuidados médicos de apoyo disponibles para aliviar los efectos secundarios del tratamiento, para controlar el dolor y otros síntomas y para ayudar a superar los sentimientos que puede ocasionar un diagnóstico de cáncer.

Cirugía

La cirugía es una opción para las mujeres con estadio I o II de cáncer cervical. El cirujano extirpa el tejido que puede contener células cancerosas:

  • Criocirugía: tratamiento para el que se usa un instrumento para congelar y destruir tejido anormal, como un carcinoma in situ. Este tipo de tratamiento también se llama crioterapia.
  • Cirugía láser: procedimiento quirúrgico para el que se usa un rayo láser (haz angosto de luz intensa) como si fuera un bisturí para realizar cortes sin sangrado en el tejido o para extirpar una lesión superficial como un tumor.
  • Procedimiento de escisión electroquirúrgica con asa (LEEP): tratamiento para el que se usa una corriente eléctrica que pasa a través de un bucle de alambre delgado que se utiliza a manera de cuchillo para extirpar tejido anormal o cáncer.
  • Cervicectomía uterina radical: El cirujano extirpa el cérvix, parte de la vagina y los ganglios linfáticos en la pelvis. Esta opción es para pocas mujeres que tienen pequeños tumores y que quieren intentar quedar embarazadas más adelante.
  • Histerectomía total: El cirujano extirpa el cérvix y el útero.
  • Histerectomía radical: El cirujano extirpa el cérvix, parte del tejido alrededor del cérvix, el útero y parte de la vagina.
  • Ya sea con la histerectomía total o con la radical, el cirujano puede extirpar otros tejidos.

  • Trompas de Falopio y ovarios: El cirujano puede extirpar tanto las trompas de Falopio como los ovarios. Esta cirugía se llama salpingooforectomía.
  • Ganglios linfáticos: El cirujano puede extirpar los ganglios linfáticos cercanos al tumor para ver si tienen cáncer. Si las células cancerosas se diseminaron a los ganglios linfáticos, esto significa que la enfermedad puede haberse diseminado a otras partes del cuerpo.

Radioterapia

La radioterapia (llamada también terapia de radiación) es una opción para mujeres en cualquier estadio del cáncer cervical. Las mujeres en una etapa temprana de cáncer cervical pueden elegir terapia de radiación en vez de cirugía. Esta terapia también puede usarse después de la cirugía para destruir cualquier célula cancerosa que pudiera quedar en el área. Las mujeres con cáncer que se extiende más allá del cérvix pueden recibir radioterapia o quimioterapia.

La terapia de radiación usa rayos de alta energía para eliminar las células cancerosas y afecta únicamente las células en la parte tratada.

Se usan dos tipos de radioterapia para tratar el cáncer cervical. Algunas mujeres reciben ambos tipos de terapia:

  • Radioterapia externa: Una máquina grande dirige la radiación hacia la pelvis u otros tejidos donde se ha diseminado el cáncer. El tratamiento se administra en un hospital o clínica. La radiación externa se realiza 5 días a la semana durante varias semanas. Cada tratamiento lleva sólo unos pocos minutos.
  • Radioterapia interna: Se coloca un tubo delgado dentro de la vagina. El tubo contiene un material radiactivo. Es probable que necesite permanecer en el hospital mientras tiene colocada la fuente radiactiva (hasta 3 días). O, la sesión de tratamiento puede durar unos pocos minutos y después la paciente puede irse a su casa. Una vez que se quita la sustancia radiactiva, no queda radioactividad en el cuerpo. La radiación interna puede repetirse dos o más veces durante varias semanas.
  • Efectos secundarios:

    Dependen principalmente de cuánta radiación se administra y de la parte del cuerpo que recibe el tratamiento.

    Es probable que la mujer sienta mucho cansancio durante la radioterapia, especialmente en las últimas semanas del tratamiento. El descanso es importante, pero los médicos generalmente aconsejan a sus pacientes que traten de estar tan activas como sea posible.

Quimioterapia

La quimioterapia generalmente se combina con radioterapia para el tratamiento del cáncer de cérvix. Cuando el cáncer se ha diseminado a otros órganos, se puede usar sólo la quimioterapia.
La quimioterapia es el uso de fármacos para destruir las células cancerosas. Los fármacos para el cáncer cervical se suelen inyectar en la vena (por vía intravenosa).

Efectos secundarios:

Dependen principalmente de los fármacos que se usan y de la dosis. La quimioterapia destruye células cancerosas que crecen con rapidez, pero los fármacos pueden también dañar las células normales que se dividen con rapidez, tales como:

  • Glóbulos de la sangre: Cuando la quimioterapia hace bajar las concentraciones de glóbulos de la sangre sanos, hay más probabilidad de contraer infecciones, de magullarse o de sangrar con facilidad y puede sentirse mucha debilidad y cansancio. Si las concentraciones de glóbulos de la sangre están muy bajas, puede detenerse la quimioterapia por un tiempo o reducir la dosis del fármaco. Existen además medicamentos que pueden ayudar a que el cuerpo produzca glóbulos nuevos.
  • Células en las raíces del pelo: La quimioterapia puede causar la pérdida del pelo. El pelo volverá a crecer al finalizar el tratamiento, pero es posible que sea diferente en color y textura.
  • Células que revisten el aparato digestivo: La quimioterapia puede causar falta de apetito, náuseas y vómitos, diarrea o llagas en la boca y labios.

Nutrición y actividad física

Es importante que el paciente coma bien y que mantenga la máxima actividad posible.

La persona necesita la cantidad suficiente de calorías para mantener un buen peso durante y después del tratamiento de cáncer, también necesita las proteínas, vitaminas y minerales que sean suficientes. La buena nutrición puede ayudar a que se sienta mejor y tenga más energías.

Muchas personas opinan que se sienten mejor cuando se mantienen activas. Caminar, hacer yoga, nadar y tener otras actividades pueden mantenerle fuerte y aumentar sus energías. Cualquiera que sea la actividad física que elija, asegúrese de consultarlo previamente con su médico antes de empezar. Asimismo, si la actividad le causa dolor u otros problemas, asegúrese de informar a su médico.

Cuidados de seguimiento

Después del tratamiento para cáncer cervical, la persona va a necesitar exámenes regulares. Los exámenes ayudan a asegurar que se identifique cualquier cambio en la salud y se traten, si es necesario. El médico examinará para ver si hay una recurrencia (recidiva) del cáncer. Aun cuando parezca que el cáncer haya sido destruido o extirpado completamente, la enfermedad a veces regresa porque quedaron sin detectar células cancerosas en algún lugar del cuerpo después del tratamiento. Los exámenes pueden incluir exámenes físicos, pruebas de Papanicolaou y radiografías del tórax.

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El cérvix es parte del sistema reproductor de la mujer. Está ubicado en la pelvis. Es la parte inferior, estrecha, del útero (matriz).

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El cérvix es parte del sistema reproductor de la mujer. Está ubicado en la pelvis. Es la parte inferior, estrecha, del útero (matriz).

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El cáncer cervical comienza en la superficie del cérvix o cuello del útero. Si no es tratado, el cáncer invade más profundamente dentro del cérvix. Este tipo de cáncer se llama cáncer de cérvix invasor o cáncer cervical invasor.

 

Cáncer de próstata

La próstata

La próstata es una glándula del aparato reproductor masculino localizada justo debajo de la vejiga (el órgano que recoge y desecha la orina) y delante del recto (la parte inferior del intestino). Su tamaño es como el de una nuez y rodea una parte de la uretra (el tubo que conduce la orina al exterior desde la vejiga). La glándula prostática elabora un líquido que forma parte del semen.

El Proceso del Cáncer

El cáncer empieza en las células, las cuales son las unidades básicas que forman los tejidos. Los tejidos forman los órganos del cuerpo.

Las células normales crecen y se dividen para formar nuevas células a medida que el cuerpo las necesita. Cuando las células normales envejecen o se dañan, mueren; células nuevas las reemplazan.

Algunas veces, este proceso se descontrola. Nuevas células se forman cuando el cuerpo no las necesita y células viejas o dañadas no mueren cuando deberían morir. La acumulación de células adicionales forma con frecuencia una masa de tejido que es lo que se llama tumor.

Tumores benignos:

  • rara vez son una amenaza para la vida
  • no invaden los tejidos de su derredor

Tumores malignos:

  • algunas veces pueden poner la vida en peligro
  • pueden invadir los tejidos y órganos cercanos
  • pueden diseminarse a otras partes del cuerpo

El cáncer de la próstata es una enfermedad por la que se forman células malignas (cancerosas) en los tejidos de la próstata.

El cáncer de próstata se encuentra principalmente en hombres de edad avanzada.

A medida que los hombres envejecen, la próstata se puede agrandar y bloquear la uretra o la vejiga. Esto puede ocasionar una dificultad para orinar o interferir con la función sexual. La afección se llama hiperplasia prostática benigna (HPB) y, si bien no se trata de un cáncer, es posible que se necesite una cirugía para corregirla. Los síntomas de la hiperplasia prostática benigna o de otros problemas que afectan la glándula pueden ser similares a los síntomas del cáncer de próstata.

Hiperplasia prostática benigna

Trastorno benigno (no canceroso) en el que el tejido de la próstata crece en exceso, hace presión contra la uretra y la vejiga, y bloquea el flujo de orina. También se llama hipertrofia prostática benigna y HPB.

Factores de Riesgo

Un factor de riesgo es algo que puede aumentar la posibilidad de que una enfermedad se presente.

Un factor de riesgo importante es la edad. Más de 70% de los hombres diagnosticados con cáncer de próstata son mayores de 65 años de edad. Los hombres afroamericanos tienen un riesgo mayor que los hombres blancos, incluidos los hombres hispanos, de padecer cáncer de próstata. Además, se observan diferencias drásticas en la incidencia del cáncer de próstata entre diferentes poblaciones en todo el mundo.

Los factores genéticos parecen también desempeñar un papel en la formación del cáncer de próstata, en particular en las familias en las que hombres menores de 60 años fueron diagnosticados con esta enfermedad. El riesgo de padecer cáncer de próstata aumenta en relación con el número de familiares cercanos que tienen cáncer de próstata.

Alguna comprobación científica sugiere que la dieta puede aumentar o disminuir el riesgo de padecer cáncer de próstata.

Síntomas

El cáncer de próstata por lo general no presenta síntomas al principio. Cuando éstos se presentan, la enfermedad puede haberse diseminado ya fuera de la próstata. Los síntomas podrían consistir en:

  • Problemas urinarios:
    • Imposibilidad de orinar
    • Dificultad para empezar a orinar o para detener el flujo de orina
    • Necesidad de orinar con frecuencia, especialmente por la noche
    • Flujo débil de orina
    • Flujo de orina que empieza y se detiene
    • Dolor o ardor al orinar
  • Dificultad para tener una erección
  • Sangre en la orina o en el semen
  • Dolor frecuente en la parte baja de la espalda, en las caderas o en la parte superior de los muslos
  • Eyaculación dolorosa.

Estos podrían ser síntomas de cáncer, pero más a menudo son síntomas de afecciones no cancerosas. Es importante consultar siempre con un médico.

Entre los signos posibles de cáncer de próstata se incluyen flujo débil de orina o excreción frecuente de orina.

Detección y diagnóstico:

Para detectar (encontrar) y diagnosticar el cáncer de la próstata se utilizan pruebas que examinan la próstata y la sangre.

Se pueden utilizar las siguientes pruebas y procedimientos:

  • Examen digital del recto (EDR): examen del recto. El médico o el enfermero inserta un dedo dentro de un guante lubricado en el recto y palpa la próstata a través de la pared del recto en busca de bultos o áreas anormales.
  • Prueba del antígeno prostático específico (APE o prostate-specific antigen, PSA): prueba de laboratorio que mide las concentraciones del APE en la sangre. El APE es una sustancia elaborada por la próstata que se puede encontrar en una mayor cantidad en la sangre de los hombres que tienen cáncer de próstata. La concentración de APE también puede ser elevada en los hombres que sufren una infección o una inflamación de la próstata, o que tienen HPB (próstata agrandada, pero no cancerosa). Ya que el PSA es producido por el cuerpo y puede usarse para detectar la enfermedad, a veces se le llama marcador biológico o marcador de tumores.
  • Ecografía transrectal: procedimiento por el cual se inserta en el recto una sonda que tiene aproximadamente el tamaño de un dedo para examinar la próstata. La sonda se utiliza para hacer rebotar ondas de sonido de alta energía (ultrasonido) en los tejidos internos de la próstata y crear ecos. Los ecos forman una imagen de los tejidos corporales que se llama sonograma. La ecografía transrectal se puede usar durante una biopsia.
  • Biopsia: extracción de células o tejidos realizada por un patólogo para observarlos bajo un microscopio. El patólogo examina la muestra en busca de células cancerosas y determina el puntaje de Gleason. El puntaje de Gleason varía entre 2 y 10, y determina la probabilidad de que el tumor se disemine. Cuanto más bajo es el puntaje, menor la probabilidad de diseminación del tumor. Hay dos tipos de biopsia utilizados para diagnosticar el cáncer de próstata:
    • Biopsia transrectal: extracción de tejido de la próstata mediante la inserción de una aguja fina a través del recto hasta la próstata. Este procedimiento se suele realizar mediante ecografía transrectal para ayudar a guiar la aguja. Un patólogo examina el tejido bajo un microscopio en busca de células cancerosas.
    • Biopsia transperineal: extracción de una muestra de tejido prostático mediante la inserción de una aguja fina a través de la piel entre el escroto y el recto hasta la próstata. Un patólogo examina el tejido bajo un microscopio en busca de células cancerosas.

El pronóstico (posibilidad de recuperación) y las opciones de tratamiento dependen de los siguientes aspectos:

  • El estadío del cáncer (si afecta parte de la próstata, compromete toda la próstata o se diseminó hasta otras partes del cuerpo).
  • La edad y la salud general del paciente.
  • Si el cáncer recién se diagnosticó o recidivó (volvió).
  • El puntaje de Gleason y la concentración del APE.
  • Los exámenes selectivos de detección buscan detectar la enfermedad antes de que el hombre presente síntomas. Dos exámenes selectivos de detección que se usan habitualmente para detectar el cáncer de próstata cuando no hay síntomas presentes son el examen rectal digital (digital rectal exam, DRE), y la prueba del antígeno prostático (APE o prostate-specific antigen PSA) mediante un análisis de sangre. Juntas, estas dos pruebas pueden detectar muchos cánceres de próstata “silenciosos” que no han causado síntomas. De todos modos el diagnóstico de cáncer de próstata sólo se puede confirmar por medio de una biopsia.

Estadíos:

Una vez que se ha diagnosticado el cáncer de próstata, se realizan exámenes para determinar si las células cancerosas se diseminaron dentro de la próstata o hasta otras partes del cuerpo.

El proceso utilizado para determinar si el cáncer se diseminó dentro de la próstata o hasta otras partes del cuerpo se llama estadificación. La información reunida en el proceso de estadificación determina el estadío. Es importante conocer el estadío de la enfermedad para planificar el tratamiento. Se pueden emplear las siguientes pruebas y procedimientos:

  • Exploración ósea con radionúclido: procedimiento para determinar la presencia de células que se dividen rápidamente en el hueso, como las células cancerosas. Se inyecta una pequeña cantidad de material radiactivo en una vena y este se desplaza por el torrente sanguíneo. El material radiactivo se deposita en los huesos y se detecta con un escáner.
  • IRM (imágenes por resonancia magnética): procedimiento en el que se utiliza un imán, ondas de radio y una computadora para crear una serie de imágenes detalladas de áreas del interior del cuerpo. Este procedimiento también se llama imágenes por resonancia magnética nuclear (IRMN).
  • Linfadenectomía pélvica: procedimiento quirúrgico para extirpar los ganglios linfáticos de la pelvis. Un patólogo examina el tejido bajo un microscopio para determinar si hay células cancerosas.
  • Exploración por TC (exploración por TAC): procedimiento mediante el cual se toma una serie de imágenes detalladas del interior del cuerpo, desde ángulos diferentes. Las imágenes son creadas por una computadora conectada a una máquina de rayos X. Se inyecta un tinte en una vena o se ingiere, a fin de que los órganos o los tejidos se destaquen más claramente. Este procedimiento también se llama tomografía computada, tomografía computadorizada o tomografía axial computarizada.
  • Biopsia de las vesículas seminales: extracción de líquido de las vesículas seminales (glándulas que producen semen) mediante una aguja. Un patólogo observa el líquido bajo un microscopio para determinar si hay células cancerosas.

El estadío del cáncer se basa en los resultados de la estadificación y los procedimientos de diagnóstico, incluso la prueba del antígeno prostático específico (APE) y la biopsia del tumor original. La biopsia se utiliza para determinar el puntaje de Gleason. El puntaje Gleason varía entre 2 y 10, y describe la diferencia entre el aspecto de las células normales y de las células cancerosas, así como la probabilidad de que el tumor se disemine. Mientras más bajo es el número, es menos probable que el tumor se disemine.

El cáncer se disemina en el cuerpo de tres maneras:

  • A través del tejido. El cáncer invade el tejido normal que lo rodea.
  • A través del sistema linfático. El cáncer invade el sistema linfático y circula por los vasos linfáticos hasta otros lugares en el cuerpo.
  • A través de la sangre. El cáncer invade las venas y los capilares, y circula por la sangre hasta otros lugares en el cuerpo.

Cuando las células cancerosas se separan del tumor primario (original) y circulan a través de la linfa o la sangre hasta otros lugares del cuerpo, se puede formar otro tumor (secundario). Este proceso se llama metástasis. El tumor secundario (metastásico) es el mismo tipo de cáncer que el tumor primario. Por ejemplo, si el cáncer de próstata se disemina hasta los huesos, las células cancerosas de los huesos son en realidad células de cáncer de próstata. La enfermedad es cáncer metastásico de próstata, no cáncer del hueso.

Estadíos para el cáncer de próstata:

Estadío I: el cáncer se encuentra solo en la próstata. El cáncer:

  • Se encuentra mediante una biopsia con aguja (del mismo modo que para la concentración alta de APE) o en una pequeña cantidad de tejido durante una cirugía realizada por otra razón (como por una hiperplasia prostática benigna). La concentración de APE es menor de 10 y el puntaje de Gleason es de 6 o menos, o
  • Se encuentra en la mitad o menos de un lóbulo de la próstata. La concentración de APE es menor de 10 y el puntaje de Gleason es de 6 o menos, o
  • No se puede palpar mediante un examen digital del recto y no es visible por medio de imaginología. El cáncer se encuentra en la mitad o menos de un lóbulo de la próstata. No se conocen la concentración de APE y el puntaje de Gleason.

Estadío II: el cáncer está más avanzado que en el estadio I, pero no se diseminó fuera de la próstata. El estadio II se divide en estadío IIA y estadío IIB.

En el estadío IIA, el cáncer:

  • Se encuentra mediante una biopsia con aguja (del mismo modo que para la concentración alta de APE) o en una pequeña cantidad de tejido durante una cirugía realizada por otra razón (como por una hiperplasia prostática benigna). La concentración de APE es menor de 20 y el puntaje de Gleason es de 7, o
  • Se encuentra mediante una biopsia con aguja (del mismo modo que para la concentración alta de APE) o en una pequeña cantidad de tejido durante una cirugía realizada por otra razón (como por una hiperplasia prostática benigna). La concentración de APE es de por lo menos 10, pero menor de 20 y el puntaje de Gleason es de 6 o menos, o
  • Se encuentra en la mitad o menos de un lóbulo de la próstata. La concentración de APE es de por lo menos 10, pero menos de 20 y el puntaje de Gleason es de 6 o menos, o
  • Se encuentra en la mitad o menos de un lóbulo de la próstata. La concentración de APE es de menos de 20 y el puntaje de Gleason es de 7, o
  • Se encuentra en más de la mitad de un lóbulo de la próstata. La concentración de APE es de menos de 20 y el puntaje de Gleason es de 7 o menos, o
  • Se encuentra en más de la mitad de un lóbulo de la próstata. Se desconocen la concentración de APE y el puntaje de Gleason.

En el estadío IIB, el cáncer:

    Se encuentra en ambos lóbulos de la próstata. La concentración de APE puede ser cualquiera y el puntaje de Gleason puede variar entre 2 y 10, o

  • No se puede palpar durante un examen digital del recto y no es visible por medio de imaginología, y el tumor no se diseminó fuera de la próstata. La concentración de APE es de 20 o más y el puntaje de Gleason puede variar entre 2 y 10, o
  • No se puede palpar durante un examen digital del recto y no es visible por medio de imaginología, y el tumor no se diseminó fuera de la próstata. La concentración de APE puede ser cualquiera y el puntaje de Gleason es de 8 o más.

Estadío III:

El cáncer se diseminó más allá de la capa externa de la próstata en uno o ambos lados, y se puede haber diseminado hasta las vesículas seminales. La concentración de APE puede ser cualquiera y el puntaje de Gleason puede variar entre 2 y 10.

Estadío IV: la concentración de APE puede ser cualquiera y el puntaje de Gleason puede variar entre 2 y 10. Además, el cáncer:

  • Se diseminó más allá de las vesículas seminales hasta el tejido o los órganos cercanos, como el recto, la vejiga o la pared pélvica, o
  • Se puede haber diseminado hasta las vesículas seminales o hasta el tejido o los órganos cercanos, como el recto, la vejiga o la pared pélvica. El cáncer se diseminó hasta los ganglios linfáticos cercanos, o
  • Se diseminó hasta partes lejanas del cuerpo, que pueden incluir los ganglios linfáticos o los huesos. El cáncer de próstata a menudo se disemina hasta los huesos.

Cáncer de la próstata recidivante

Es un cáncer que recidivó (volvió) después de haber sido tratado. El cáncer puede volver a la próstata o a cualquier otra parte del cuerpo.

Tratamientos

Hay cuatro tipos de tratamiento estándar disponibles (actualmente usados) para los pacientes de cáncer de próstata:

Espera cautelosa: es la observación cuidadosa de la condición del paciente sin administrar ningún tratamiento hasta que los síntomas se presenten o cambien. Habitualmente se emplea para pacientes de edad avanzada con otros problemas médicos y con enfermedad en estadío temprano.

Cirugía: a los pacientes que gozan de buena salud, por lo general se les ofrece cirugía como tratamiento para el cáncer de próstata. Se utilizan los siguientes tipos cirugía:

  • Linfadenectomía pélvica: procedimiento quirúrgico para extirpar los ganglios linfáticos de la pelvis. Un patólogo examina el tejido bajo un microscopio en búsqueda de células cancerosas. Si los ganglios linfáticos contienen cáncer, el médico no extirpará la próstata y puede recomendar otro tratamiento.
  • Prostatectomía radical: procedimiento quirúrgico para extirpar la próstata, el tejido circundante y las vesículas seminales. Hay dos tipos de prostatectomía radical:
    • Prostatectomía retropúbica: procedimiento quirúrgico para extirpar la próstata a través de una incisión (corte) en la pared abdominal. Al mismo tiempo, se pueden extirpar los ganglios linfáticos cercanos.
    • Prostatectomía perineal: procedimiento quirúrgico para extirpar la próstata a través de una incisión (corte) practicada en el perineo (área entre el escroto y el ano). Los ganglios linfáticos también se pueden extirpar a través de otra incisión en el abdomen.
  • Resección transuretral de la próstata (RTUP): procedimiento quirúrgico para extirpar tejido de la próstata mediante un resectoscopio (un tubo delgado con iluminación y un instrumento cortante) que se inserta a través de la uretra. Este procedimiento se realiza a veces para aliviar los síntomas causados por un tumor antes de administrar otro tratamiento para el cáncer. La resección transuretral de la próstata también se puede hacer en hombres a quienes no se les puede practicar una prostatectomía radical a causa de su edad o una enfermedad.
  • Efectos secundarios:

    En los hombres sometidos a cirugía, se pueden presentar impotencia y pérdida de orina de la vejiga o de materia fecal del recto. En algunos casos, los médicos pueden usar una técnica conocida como cirugía para preservar la inervación. Este tipo de cirugía puede salvar los nervios que controlan la erección. Sin embargo, los hombres con tumores de gran tamaño o que están demasiado cerca de los nervios pueden no ser aptos para esta cirugía.

    El pene puede quedar entre 1 y 2 centímetros más corto después de la prostatectomía radical. No se conoce la razón exacta de este fenómeno.

    Puede presentarse una hernia inguinal -un bulto de grasa o un bulto producido por una parte del intestino delgado que se asoma a través de los músculos débiles de la ingle-, con más frecuencia en los hombres tratados con prostatectomía radical que en los hombres sometidos a otros tipos de cirugía de la próstata, radioterapia o biopsia de la próstata solamente. Tiene grandes probabilidades de presentarse dentro de los dos años posteriores a una prostatectomía radical.

    Radioterapia: es un tratamiento para el cáncer para el que se utiliza rayos X de alta energía u otros tipos de radiación para destruir células cancerosas o impedir que crezcan. Hay dos tipos de radioterapia.:

    La radioterapia externa utiliza una máquina fuera del cuerpo para enviar radiación hacia el cáncer. La radioterapia interna utiliza una sustancia radiactiva sellada en agujas, semillas, alambres o catéteres que se colocan directamente dentro o cerca del cáncer. La forma en que se administra la radioterapia depende del tipo y el estadío que se está tratando.

    Efectos secundarios:

    En los hombres tratados con radioterapia se pueden presentar impotencia y problemas urinarios y hay un aumento del riesgo de cáncer de vejiga o cáncer de recto.

    Terapia con hormonas: es un tratamiento para el cáncer que extrae las hormonas o bloquea su acción y detiene el crecimiento de células cancerosas. Las hormonas son sustancias elaboradas por las glándulas del cuerpo que circulan en el torrente sanguíneo. En el caso del cáncer de próstata, las hormonas sexuales masculinas pueden hacer que el cáncer crezca. Se pueden utilizar medicamentos, cirugía u otras hormonas para reducir la producción de hormonas masculinas o impedirles que funcionen.

    La terapia con hormonas que se usa para el tratamiento del cáncer de próstata puede incluir las siguientes sustancias:

    • Los agonistas de la hormona liberadora de hormona luteinizante pueden impedir que los testículos elaboren testosterona. Algunos ejemplos son el leuprolida, la goserelina y la buserelina.
    • Los antiandrógenos pueden bloquear la acción de los andrógenos (hormonas que promueven las características sexuales masculinas). Dos ejemplos son la flutamida y la nilutamida.
    • Los medicamentos que pueden impedir que las glándulas suprarrenales elaboren andrógenos incluyen el ketoconazol y la aminoglutetimida.
    • La orquiectomía es un procedimiento quirúrgico para extirpar uno o ambos testículos, la principal fuente de hormonas masculinas, para disminuir la elaboración de hormonas.
    • Los estrógenos (hormonas que promueven las características sexuales femeninas) pueden impedir que los testículos elaboren testosterona. Sin embargo, los estrógenos rara vez se utilizan en el tratamiento del cáncer de próstata debido al riesgo de efectos secundarios graves.

    Efectos secundarios:

    En los hombres tratados con terapia hormonal, se pueden presentar sofocos, deterioro de la función sexual, pérdida del deseo sexual y debilidad en los huesos. Otros efectos secundarios incluyen diarrea, náuseas y prurito (picazón).

    Quimioterapia: es un tratamiento para el cáncer que utiliza medicamentos para interrumpir el crecimiento de células cancerosas, ya sea mediante su destrucción o evitando su multiplicación. Cuando la quimioterapia se administra oralmente o se inyecta en una vena o músculo, los medicamentos ingresan en el torrente sanguíneo y pueden llegar a las células cancerosas en todo el cuerpo (quimioterapia sistémica). Cuando la quimioterapia se coloca directamente en el líquido cefalorraquídeo, un órgano o una cavidad corporal como el abdomen, los medicamentos afectan principalmente a células cancerosas de esas áreas (quimioterapia regional). La forma en que se administra la quimioterapia depende del tipo y del estadío del cáncer tratado.

    Terapia biológica: es un tratamiento que utiliza el sistema inmunitario del paciente para combatir el cáncer. Se utilizan sustancias elaboradas por el cuerpo o producidas en el laboratorio para reforzar, dirigir o restaurar las defensas naturales del cuerpo contra el cáncer. Este tipo de tratamiento para el cáncer también se llama bioterapia o inmunoterapia.

    Ecografía concentrada de alta intensidad: es un tratamiento que utiliza ultrasonido (ondas acústicas de alta intensidad) para destruir células cancerosas. Para tratar el cáncer de próstata se utiliza una sonda endorrectal para generar las ondas acústicas.

    Radioterapia con haz de protón: es un tipo de radioterapia externa de alta energía que dirige hacia los tumores corrientes de protones (partículas pequeñas con carga positiva). Este tipo de radioterapia está en estudio para el tratamiento del cáncer de próstata.

    Nutrición y actividad física

    Es importante que el paciente coma bien y que mantenga la máxima actividad posible.

    La persona necesita la cantidad suficiente de calorías para mantener un buen peso durante y después del tratamiento de cáncer, también necesita las proteínas, vitaminas y minerales que sean suficientes. La buena nutrición puede ayudar a que se sienta mejor y tenga más energías.

    Muchas personas opinan que se sienten mejor cuando se mantienen activas. Caminar, hacer yoga, nadar y tener otras actividades pueden mantenerle fuerte y aumentar sus energías. Cualquiera que sea la actividad física que elija, asegúrese de consultarlo previamente con su médico antes de empezar. Asimismo, si la actividad le causa dolor u otros problemas, asegúrese de informar a su médico.

    Cuidados de seguimiento

    Algunas de las pruebas que se usaron para diagnosticar el cáncer o para determinar el estadío del cáncer se pueden repetir. Algunas pruebas se repiten para asegurarse que el tratamiento es eficaz. Las decisiones acerca de seguir, cambiar o suspender el tratamiento se pueden basar en los resultados de estas pruebas. Esto a veces se llama reestadificación. Algunas de las pruebas se seguirán repitiendo esporádicamente después de terminar el tratamiento. Los resultados de estas pruebas pueden mostrar si la afección cambió o si el cáncer recidivó (volvió). Estas pruebas a veces se llaman pruebas de seguimiento o exámenes médicos.

    prostata1

    La próstata es una glándula del aparato reproductor masculino localizada justo debajo de la vejiga (el órgano que recoge y desecha la orina) y delante del recto (la parte inferior del intestino).

    prostata2

    Trastorno benigno (no canceroso) en el que el tejido de la próstata crece en exceso, hace presión contra la uretra y la vejiga, y bloquea el flujo de orina. También se llama hipertrofia prostática benigna y HPB.

     

    Cáncer de páncreas

    El páncreas es una glándula de aproximadamente seis pulgadas de largo con forma de pera delgada descansando de costado. El extremo más ancho del páncreas se denomina la cabeza, la sección media se denomina el cuerpo y el extremo delgado se denomina la cola. El páncreas se ubica detrás del estómago y en frente de la columna vertebral.

    El páncreas cumple dos funciones principales en el cuerpo:

    • Produce jugos que ayudan en la digestión (descomposición) de alimentos.
    • Produce hormonas, como la insulina y el glucagón, que ayudan a controlar las concentraciones de azúcar en sangre. Ambas hormonas ayudan al cuerpo a utilizar y almacenar la energía obtenida de los alimentos.

    Las células exócrinas del páncreas elaboran los jugos digestivos y las células endócrinas del páncreas elaboran las hormonas.

    Aproximadamente 95% de los cánceres del páncreas comienzan en las células exócrinas (cáncer del páncreas exocrino)

    El proceso del cáncer

    El cáncer empieza en las células, las cuales son las unidades básicas que forman los tejidos. Los tejidos forman los órganos del cuerpo.

    Normalmente, las células crecen y se dividen para formar nuevas células a medida que el cuerpo las necesita. Cuando las células envejecen, mueren, y células nuevas las reemplazan.

    Algunas veces este proceso ordenado se descontrola. Células nuevas se siguen formando cuando el cuerpo no las necesita, y las células viejas no mueren cuando deberían morir. Estas células que no son necesarias forman una masa de tejido, que es lo que se llama tumor.

    Los tumores pueden ser benignos o malignos:

    Los tumores benignos no son cancerosos.

    • Rara vez ponen la vida en peligro.
    • Generalmente se pueden operar y comúnmente no vuelven a crecer.
    • Las células de tumores benignos no invaden tejidos de su derredor y no se diseminan a otras partes del cuerpo.

    Los tumores malignos son cancerosos.

    • Son más graves que los tumores benignos. Pueden poner la vida en peligro.
    • Generalmente pueden extirparse, pero algunas veces vuelven a crecer.
    • Las células de tumores malignos pueden invadir y dañar tejidos y órganos cercanos y
    • pueden diseminarse (tienen metástasis) a otras partes del cuerpo. Las células cancerosas se diseminan al desprenderse del tumor original (primario) y entrar en el torrente de la sangre o en el sistema linfático. Las células pueden invadir otros órganos y formar tumores nuevos que dañan estos órganos. Cuando el cáncer se disemina, se llama metástasis.

    El cáncer de páncreas es una enfermedad por la cual se forman células malignas (cancerosas) en los tejidos del páncreas.

    Factores de Riesgo

    Fumar y antecedentes de salud pueden afectar el riesgo de padecer de cáncer del páncreas.

    Cualquier cosa que aumenta el riesgo de contraer una enfermedad se llama factor de riesgo. Los factores de riesgo para el cáncer de páncreas incluyen los siguientes aspectos:

    • Fumar.
    • Padecer de diabetes durante mucho tiempo.
    • Pancreatitis crónica.
    • Ciertas afecciones hereditarias, como la pancreatitis hereditaria, el síndrome de neoplasia endócrina múltiple tipo 1, el cáncer de colon sin poliposis hereditario (CCSPH; síndrome de Lynch), el síndrome de von Hippel-Lindau, la ataxia-telangiectasia, y el síndrome de melanoma familiar atípico con molas múltiples (FAMMM).

    Entre los signos posibles de cáncer de páncreas se incluyen ictericia, dolor y pérdida de peso.

    Estos y otros síntomas pueden ser ocasionados por el cáncer del páncreas. Otras afecciones pueden causar los mismos síntomas. Se debe consultar con un médico si se presenta alguno de los siguientes problemas:

    • Ictericia (coloración amarillenta de la piel y el blanco de los ojos).
    • Dolor en la parte superior o media del abdomen y la espalda.
    • Pérdida de peso injustificada.
    • Pérdida de apetito.
    • Fatiga.

    El cáncer del páncreas es difícil de detectar y diagnosticar temprano por las siguientes razones:

    • No hay signos o síntomas perceptibles en los estadíos tempranos del cáncer de páncreas.
    • Los signos de cáncer del páncreas, cuando se presentan, son similares a los signos de muchas otras enfermedades.
    • El páncreas está oculto detrás de otros órganos como el estómago, el intestino delgado, el hígado, la vesícula biliar, el bazo y los conductos biliares.

    Detección y diagnóstico

    Para detectar, diagnosticar y estadificar el cáncer de páncreas, se utilizan pruebas que examinan el páncreas exócrino.

    El diagnóstico del cáncer de páncreas generalmente se realiza mediante pruebas y procedimientos que generan imágenes del páncreas y el área que lo rodea. El proceso utilizado para determinar si células cancerosas se diseminaron dentro y en torno del páncreas se llama estadificación. Las pruebas y los procedimientos para detectar, diagnosticar y estadificar el cáncer de páncreas habitualmente se realizan al mismo tiempo. Es importante conocer el estadío de la enfermedad y determinar si el cáncer de páncreas se puede extirpar por medio de cirugía a fin de planificar el tratamiento. Se pueden utilizar las siguientes pruebas y procedimientos:

    • Radiografía del tórax: radiografía de los órganos y huesos del interior del tórax. Un rayo X es un tipo de haz de energía que puede atravesar el cuerpo y plasmarse en una película que muestra una imagen de áreas del interior del cuerpo.
    • Exámenes físicos y antecedentes: examen del cuerpo para chequear los signos generales de salud, incluso determinar si hay signos de enfermedad, como masas o cualquier otra cosa que no parezca habitual. También se anotan los antecedentes de los hábitos de salud, y las enfermedades y los tratamientos anteriores del paciente.
    • Exploración por TC (exploración por TAC): procedimiento mediante el cual se toma una serie de imágenes detalladas del interior del cuerpo, desde ángulos diferentes. Las imágenes son creadas por una computadora conectada a una máquina de rayos X. Se puede inyectar un tinte en una vena o ingerirse a fin de que los órganos o los tejidos se destaquen más claramente. Este procedimiento también se llama tomografía computada, tomografía computarizada o tomografía axial computarizada. Una exploración por TC en espiral o helicoidal produce una serie de imágenes muy detalladas de áreas del interior del cuerpo mediante una máquina de rayos X que explora el cuerpo con un movimiento en espiral.
    • IRM (imágenes por resonancia magnética): procedimiento para el que usa un imán, ondas de radio y una computadora para crear imágenes detalladas de áreas internas del cuerpo. Este procedimiento también se llama imágenes por resonancia magnética nuclear (IRMN).
    • Exploración por TEP (exploración por tomografía con emisión de positrones): procedimiento para encontrar células de tumores malignos en el cuerpo. Se inyecta en una vena una cantidad pequeña de glucosa (azúcar) radiactiva. El explorador TEP rota alrededor del cuerpo y produce una imagen de los lugares del cuerpo que absorben la glucosa. Las células de tumores malignos tienen aspecto más brillante en la imagen porque son más activas y absorben más glucosa que las células normales.
    • Ecografía endoscópica (EE): procedimiento en el cual se introduce un endoscopio en el cuerpo, por lo general, a través de la boca o el recto. Un endoscopio es un instrumento delgado en forma de tubo, con una luz y una lente para observar. Se usa una sonda colocada en el extremo del endoscopio para hacer rebotar ondas sonoras de alta energía (ultrasónicas) en los tejidos o los órganos internos y crear ecos. Los ecos forman una imagen de los tejidos del cuerpo que se llama sonograma. Este procedimiento también se llama endoecografía.
    • Laparoscopía: procedimiento quirúrgico para observar los órganos del interior del abdomen y determinar si hay signos de enfermedad. Se realizan pequeñas incisiones (cortes) en la pared del abdomen y se introduce un laparoscopio (tubo delgado, con iluminación) en una de las incisiones. Se pueden introducir otros instrumentos en la misma incisión o en otras para realizar procedimientos tales como extirpar órganos o tomar muestras de tejido para una biopsia.
    • Colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE): procedimiento usado para tomar radiografías de los conductos (tubos) que transportan la bilis desde el hígado hasta la vesícula biliar y desde la vesícula biliar hasta el intestino delgado. A veces, algunos cánceres de páncreas pueden reducir la abertura de estos conductos y bloquear o reducir el flujo de la bilis, lo cual causa ictericia. Se introduce un endoscopio (tubo delgado con iluminación) a través de la boca, el esófago y el estómago hasta la primera parte del intestino delgado. Luego se introduce un catéter (un tubo más pequeño) a través del endoscopio hasta los conductos pancreáticos. Se inyecta un tinte a través del catéter hacia los conductos y se toma una radiografía. Si los conductos están bloqueados por un tumor, se puede insertar un tubo delgado en el conducto para desbloquearlo. Este tubo (o derivación) se puede dejar colocado para mantener el conducto abierto. También se pueden tomar muestras de tejido.
    • Colangiografía transhepática percutánea (CTP): procedimiento que se usa para tomar una radiografía del hígado y los conductos biliares. Se inserta una aguja fina a través de la piel debajo de las costillas hacia el hígado. Se inyecta un tinte en el hígado o los conductos biliares y se toma una radiografía. Si se encuentra un bloqueo, se deja una sonda delgada y flexible en el hígado, que se llama derivación, para drenar la bilis hacia el intestino delgado o hacia una bolsa recolectora fuera del cuerpo. Esta prueba se lleva a cabo solamente si no se puede hacer una CPRE.
    • Biopsia: extracción de células o tejidos para que un patólogo las pueda observar bajo un microscopio y verificar si hay signos de cáncer. Hay diferentes maneras de realizar una biopsia para el cáncer de páncreas. Se puede insertar una aguja fina en el páncreas durante una radiografía o ecografía para extraer células. También se puede extraer tejido durante una laparoscopía (incisión quirúrgica realizada en la pared del abdomen).

    Ciertos factores afectan en el pronóstico (probabilidad de recuperación) y las opciones de tratamiento.

    El pronóstico (probabilidad de recuperación) y las opciones de tratamiento dependen de los siguientes aspectos:

    • Si el tumor se puede extirpar o no mediante cirugía.
    • El estadío del cáncer (el tamaño del tumor y si el cáncer se diseminó fuera del páncreas hasta los tejidos cercanos o los ganglios linfáticos, o hasta otras partes en el cuerpo).
    • La salud general del paciente.
    • Si el cáncer recién se diagnosticó o recidivó (volvió).

    El cáncer del páncreas se puede controlar solo si se detecta antes de su diseminación, cuando se puede extirpar por medio de cirugía. Si el cáncer se diseminó, la terapia paliativa puede mejorar la calidad de vida del paciente al controlar los síntomas y las complicaciones de la enfermedad.

    Estadíos

    Las pruebas y los procedimientos para estadificar el cáncer de páncreas habitualmente se realizan al mismo tiempo que el diagnóstico.

    El cáncer se disemina en el cuerpo de tres maneras:

    • A través del tejido. El cáncer invade el tejido normal que lo rodea.
    • A través del sistema linfático. El cáncer invade el sistema linfático y circula por los vasos linfáticos hasta otros lugares en el cuerpo.
    • A través de la sangre. El cáncer invade las venas y los capilares, y circula por la sangre hasta otros lugares en el cuerpo.

    Cuando las células cancerosas se separan del tumor primario (original) y circulan a través de la linfa o la sangre hasta otros lugares del cuerpo, se puede formar otro tumor (secundario). Este proceso se llama metástasis. El tumor secundario (metastásico) es el mismo tipo de cáncer que el tumor primario. Por ejemplo, si el cáncer de páncreas se disemina a los huesos, las células cancerosas en los huesos son en realidad células cancerosas de páncreas. La enfermedad es cáncer metastático de páncreas, no cáncer de hueso. Por esa razón, recibe tratamiento de cáncer de páncreas, no de hueso. Los médicos llaman al tumor nuevo enfermedad “distante” o metastática.

    Se utilizan los siguientes estadíos para el cáncer del páncreas:

    • Estadío 0 (carcinoma in situ): se encuentran células anormales en el revestimiento del páncreas. Estas células anormales se pueden volver cancerosas y diseminarse hasta el tejido cercano normal. El estadío 0 también se llama carcinoma in situ.
    • Estadío I: el cáncer ya se formó y se encuentra solo en el páncreas. El estadío I se divide en los estadíos IA y IB según el tamaño del tumor.
    • Estadío IA. El tumor tiene menos de dos centímetros.
    • Estadío IB. El tumor mide más de dos centímetros.
    • Estadío II: el cáncer se puede haber diseminado hasta el tejido y los órganos cercanos y se puede haber diseminado hasta los ganglios linfáticos cerca del páncreas. El estadío II se divide en estadíos IIA y IIB según el lugar hasta donde se diseminó el cáncer.
    • Estadío IIA. El cáncer se diseminó hasta los tejidos y órganos cercanos, pero no se diseminó hasta los ganglios linfáticos cercanos.
    • Estadío IIB. El cáncer se diseminó hasta los ganglios linfáticos cercanos y se puede haber diseminado hasta los órganos y tejidos cercanos.
    • Estadío III: el cáncer se diseminó hasta los vasos sanguíneos principales cerca del páncreas y se puede haber diseminado hasta los ganglios linfáticos cercanos.
    • Estadío IV: el cáncer puede ser de cualquier tamaño y se diseminó hasta órganos distantes como el hígado, el pulmón y la cavidad peritoneal. También se puede haber diseminado hasta los órganos y tejidos cerca del páncreas o hasta los ganglios linfáticos.

    Cáncer del páncreas recidivante

    El cáncer de páncreas recidivante es cáncer que recidivó (volvió) después de haber sido tratado. El cáncer puede reaparecer en el páncreas o en otras partes del cuerpo.

    Tratamientos

    Hay diferentes tipos de tratamiento disponibles para los pacientes de cáncer de páncreas. Algunos tratamientos son estándar (el tratamiento actualmente usado) y otros se encuentran en evaluación en ensayos clínicos. Un ensayo clínico de un tratamiento es un estudio de investigación que procura mejorar los tratamientos actuales u obtener información sobre tratamientos nuevos para pacientes de cáncer. Cuando los ensayos clínicos muestran que un tratamiento nuevo es mejor que el tratamiento estándar, el tratamiento nuevo se puede convertir en el tratamiento estándar.

    Los pacientes deberían pensar en participar en un ensayo clínico. Algunos ensayos clínicos están abiertos solo para pacientes que no han comenzado un tratamiento.

    Se utilizan tres tipos de tratamiento estándar:

    Cirugía

    Se puede usar uno de los siguientes tipos de cirugía para extirpar el tumor:

    • Procedimiento de Whipple: procedimiento quirúrgico para extirpar la cabeza del páncreas, la vesícula biliar, parte del estómago, parte del intestino delgado y el conducto biliar. Se deja una porción suficiente del páncreas como para que elabore jugos digestivos e insulina.
    • Pancreatectomía total: con esta operación se extirpa todo el páncreas, parte del estómago, parte del intestino delgado, el conducto biliar común, la vesícula biliar, el bazo y los ganglios linfáticos cercanos.
    • Pancreatectomía distal: se extirpa el cuerpo y la cola del páncreas y, generalmente, el bazo.

    Si el cáncer se diseminó y no se puede extirpar, es posible recurrir a los siguientes tipos de cirugía paliativa para aliviar los síntomas:

    • Derivación biliar quirúrgica: si el cáncer bloquea el intestino delgado y se está acumulando bilis en la vesícula biliar, se puede realizar una derivación biliar. Durante esta operación, el médico cortará la vesícula biliar o el conducto biliar y lo coserá al intestino delgado a fin de crear una vía nueva alrededor del área bloqueada.
    • Colocación de cánula endoscópica: si el tumor bloquea el conducto biliar, se puede realizar una cirugía para colocar una cánula (tubo delgado) a fin de drenar la bilis que se acumuló en el área. El médico puede colocar la cánula por medio de un catéter que drena fuera del cuerpo o la cánula puede circundar el área bloqueada y drenar la bilis al intestino delgado.
    • Derivación gástrica: si el tumor bloquea el flujo de alimentos desde el estómago, el estómago se puede coser directamente al intestino delgado de manera que el paciente pueda continuar alimentándose normalmente.

    Radioterapia

    La radioterapia es un tratamiento para el cáncer para el que se utilizan rayos X de alta energía u otros tipos de radiación para destruir células cancerosas o impedir que crezcan. Hay dos tipos de radioterapia. La radioterapia externa utiliza una máquina fuera del cuerpo que envía radiación al cáncer. La radioterapia interna utiliza una sustancia radiactiva sellada en agujas, semillas, cables o catéteres que se colocan directamente en el cáncer o cerca del mismo. La forma de administración de la radioterapia dependerá del tipo y del estadío del cáncer que está siendo tratado.

    Quimioterapia

    La quimioterapia es un tratamiento para el cáncer para el que se usan medicamentos para interrumpir el crecimiento de células cancerosas, ya sea mediante su destrucción o impidiendo su multiplicación. Cuando la quimioterapia se toma por boca o se inyecta en una vena o músculo, los medicamentos ingresan en el torrente sanguíneo y pueden llegar a las células cancerosas de todo el cuerpo (quimioterapia sistémica). Cuando la quimioterapia se coloca directamente en el líquido cefalorraquídeo, un órgano o la cavidad corporal como el abdomen, los medicamentos afectan principalmente las células cancerosas de esas áreas (quimioterapia regional). La forma de administración de la quimioterapia depende del tipo y el estadío del cáncer que se esté tratando.

    Terapia biológica

    La terapia biológica es un tratamiento que hace uso del sistema inmunitario del paciente para combatir el cáncer. Las sustancias elaboradas por el cuerpo o producidas en un laboratorio se utilizan para reforzar, dirigir o restaurar las defensas naturales del cuerpo contra el cáncer. Este tipo de tratamiento contra el cáncer también se llama bioterapia o inmunoterapia.

    Hay tratamientos para el dolor causado por el cáncer de páncreas.

    Se puede presentar dolor cuando el tumor presiona los nervios u otros órganos cerca del páncreas. Cuando los medicamentos contra el dolor no son suficientes, hay tratamientos que actúan sobre los nervios del abdomen para aliviar el dolor. El médico puede inyectar medicamentos en el área que rodea los nervios afectados o puede cortar los nervios para bloquear la sensación de dolor. La radioterapia, con quimioterapia o sin ella, también puede ayudar a aliviar el dolor al reducir el tamaño del tumor.

    Los pacientes con cáncer de páncreas tienen necesidades nutricionales especiales.

    La cirugía para extirpar el cáncer puede interferir en la elaboración de las enzimas pancreáticas que ayudan a digerir los alimentos. Como resultado, los pacientes pueden tener problemas para que el cuerpo digiera los alimentos y absorba los nutrientes. Para prevenir la desnutrición, el médico puede recetar medicamentos para reemplazar estas enzimas.

    Cuidados de seguimiento

    Algunas de las pruebas que se usaron para diagnosticar el cáncer o para determinar el estadío del cáncer se pueden repetir. Algunas pruebas se repiten para asegurarse que el tratamiento es eficaz. Las decisiones acerca de seguir, cambiar o suspender el tratamiento se pueden basar en los resultados de estas pruebas. Esto a veces se llama reestadificación.

    Algunas de las pruebas se seguirán repitiendo esporádicamente después de terminar el tratamiento. Los resultados de estas pruebas pueden mostrar si la afección cambió o si el cáncer recidivó (volvió). Estas pruebas a veces se llaman pruebas de seguimiento o exámenes médicos.

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    Aproximadamente 95% de los cánceres del páncreas comienzan en las células exócrinas (cáncer del páncreas exocrino)

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    Comparación del tamaño del tumor con una arveja, un maní, una nuez y un limón.

     

    Cáncer de piel (melanoma)

    El cáncer de la piel es una afección por la que se forman células malignas (cancerosas) en los tejidos de la piel.

    La piel es el órgano más grande del cuerpo. Protege contra el calor, la luz solar, las lesiones y las infecciones. Ayuda también a controlar la temperatura del cuerpo y almacena agua, grasa y vitamina D. Tiene varias capas, pero las dos principales son la epidermis (capa superior o externa) y la dermis (capa inferior o interna). El cáncer de piel comienza en la epidermis, que está compuesta por tres tipos de células:

    • Células escamosas: células delgadas y planas que forman la capa superior de la epidermis.
    • Células basales: células redondas debajo de las células escamosas.
    • Melanocitos: células de la parte inferior de la epidermis; estas células elaboran melanina, el pigmento que da su color natural a la piel. Cuando la piel está expuesta al sol, los melanocitos fabrican más pigmento, que hace que la piel se oscurezca.

    Melanoma

    El melanoma es una enfermedad por la cual se forman células malignas (cancerosas) en las células de la piel llamadas melanocitos (células que dan coloración a la piel).

    Cuando el melanoma comienza en la piel, la enfermedad se denomina melanoma cutáneo. Se puede presentar un melanoma también en el ojo y se denomina melanoma intraocular u ocular.

    Hay tres tipos de cáncer de piel:

    • Melanoma.
    • Cáncer de piel de células basales.
    • Cáncer de piel de células escamosas.

    El cáncer de piel se puede presentar en cualquier parte del cuerpo, pero es más común en la piel expuesta a menudo a la luz solar, como la cara, el cuello, las manos y los brazos. Hay varios tipos de cáncer que comienzan en la piel. Los tipos más comunes son el carcinoma de células basales y el carcinoma de células escamosas. Estos son cánceres de piel no melanoma. La queratosis actínica es una afección de la piel que algunas veces se convierte en carcinoma de células escamosas.

    Los cánceres de piel no melanoma rara vez se diseminan hasta otras partes del cuerpo. El melanoma, la forma menos frecuente de cáncer de piel, probablemente invada los tejidos cercanos y se disemine hasta otras partes del cuerpo

    El melanoma se puede presentar en cualquier lugar del cuerpo.

    En los hombres, generalmente se encuentra en el tronco (el área del cuerpo entre los hombros y las caderas) o en la cabeza y el cuello. En las mujeres, el melanoma generalmente se encuentra en los brazos y las piernas. Por lo general, el melanoma se presenta en adultos pero, en algunos casos, se encuentra en niños y adolescentes.

    Factores de Riesgo

    Lunares inusuales, exposición a la luz solar y antecedentes de salud pueden afectar el riesgo de padecer de melanoma.

    Los factores de riesgo para el melanoma incluyen los siguientes aspectos:

    • Tener la piel de la cara con las siguientes características:
    • Estar expuesto a luz solar natural o a la luz solar artificial (como la de las cámaras de bronceado) durante períodos largos de tiempo.
    • Tener antecedentes de quemaduras de sol con ampollas en la niñez.
    • Tener varios lunares grandes o muchos pequeños.
    • Tener antecedentes familiares de lunares anormales (síndrome del nevo atípico).
    • Tener antecedentes familiares o antecedentes personales de melanoma.
    • Ser de raza blanca y varón.
    • Piel de la cara clara que se pone pecosa y se quema fácilmente, no se broncea o se broncea mal.
    • Color de ojos azul, verde o de otro color claro.
    • Cabello pelirrojo o rubio.

    Los signos posibles de melanoma incluyen un cambio en el aspecto de un lunar o área pigmentada.

    Síntomas

    Se debe consultar con un médico si se presenta cualquiera de los siguientes problemas:

    • Un lunar que:
      • Cambia de tamaño, forma o color.
      • Tiene contornos o bordes irregulares.
      • Tiene más de un color.
      • Es asimétrico (si se divide el lunar por la mitad, las dos mitades son diferentes en tamaño o forma).
      • Produce picazón.
      • Supura, sangra o está ulcerado (se forma un hueco en la piel cuando la capa superior de las células se rompe y se puede ver el tejido debajo de la piel).
    • Cambio en la piel pigmentada (de color).
    • Lunares satelitales (lunares nuevos que crecen cerca de un lunar existente)

    Detección y diagnóstico:

    Si un lunar o un área pigmentada de la piel cambian o tienen apariencia anormal, las siguientes pruebas y procedimientos pueden ayudar a detectar y diagnosticar el melanoma:

    • Examen de la piel: un médico revisa la piel en busca de lunares, manchas de nacimiento u otras áreas pigmentadas que tienen aspecto anormal en cuanto a color, tamaño, forma o textura.
    • Biopsia: se realiza una escisión local para extirpar una sección tan grande como sea posible del lunar sospechoso o la lesión. Un patólogo luego observa el tejido bajo un microscopio para verificar si hay células cancerosas. Debido a que el melanoma resulta difícil de diagnosticar, los pacientes deben considerar que un segundo patólogo examine la muestra de biopsia.

    Se debe realizar una biopsia de las áreas sospechosas de la piel y estas no se deben afeitar o cauterizar (destruirse con un instrumento caliente, una corriente eléctrica o una sustancia cáustica).

    Después de diagnosticarse el melanoma, se llevan a cabo pruebas para determinar si las células cancerosas se han diseminado dentro de la piel o hasta otras partes del cuerpo.

    El proceso usado para determinar si el cáncer se ha diseminado dentro de la piel o hasta otras partes del cuerpo se llama estadificación. La información obtenida durante el proceso de estadificación determina el estadío de la enfermedad. Es importante conocer el estadío de la enfermedad para planificar el tratamiento.

    Se pueden usar las siguientes pruebas y procedimientos en el proceso de estadificación:

    • Escisión local amplia: cirugía para extirpar parte del tejido normal que rodea el área en la que se encontró el melanoma para determinar si hay células cancerosas.
    • Mapeo de ganglios linfáticos y biopsia de ganglio linfático centinela: procedimiento mediante el cual se inyecta una sustancia radiactiva o un tinte azul cerca del tumor. La sustancia o tinte viaja a través de los conductos linfáticos hasta el ganglio o los ganglios linfáticos centinelas (el primer ganglio o ganglios linfáticos hasta donde es probable que el cáncer se haya diseminado). El cirujano extrae solo aquellos ganglios marcados con la sustancia radiactiva o tinte. Un patólogo observa los ganglios linfáticos centinelas para verificar si hay células cancerosas. Si no se detectan células cancerosas, puede no ser necesario extirpar más ganglios linfáticos.
    • Radiografía de tórax: radiografía de los órganos y huesos del interior del tórax.
    • Exploración por Tomografía Computada: procedimiento mediante el cual se toma una serie de imágenes detalladas del interior del cuerpo, desde ángulos diferentes. Las imágenes son creadas por una computadora conectada a una máquina de rayos X. Se inyecta un tinte en una vena o se ingiere, a fin de que los órganos o los tejidos se destaquen más claramente. En el caso del melanoma, las imágenes se pueden tomar del tórax, el abdomen y la pelvis.
    • IRM (imágenes por resonancia magnética): procedimiento en el que usa un imán, ondas de radio y una computadora para crear imágenes detalladas de áreas internas del cuerpo.
    • TEP (exploración con tomografía por emisión de positrones): procedimiento para detectar células de tumores malignos en el cuerpo. Se inyecta en una vena una cantidad pequeña de glucosa (azúcar) radiactiva. El explorador de TEP rota alrededor del cuerpo y toma una imagen de los lugares del cuerpo que utilizan la glucosa. Las células de tumores malignos tienen aspecto más brillante en la imagen porque son más activas y absorben más glucosa que las células normales.
    • Pruebas de laboratorio: procedimientos médicos en los que se analizan muestras de tejido, sangre, orina u otras sustancias del cuerpo. Estas pruebas ayudan a diagnosticar enfermedades, planificar y controlar el tratamiento, o vigilar la enfermedad con el paso del tiempo.
    • Estudios químicos de la sangre: procedimientos por los cuales se examina una muestra de sangre para medir las cantidades de ciertas sustancias que los órganos y tejidos del cuerpo liberan en la sangre. Para el melanoma, se analiza la sangre para determinar si contiene una enzima que se llama lactato-deshidrogenasa (LDH).

    Los resultados de estas pruebas se consideran junto con los resultados de la biopsia del tumor para determinar el estadío del melanoma.

    El cáncer se disemina en el cuerpo de tres maneras.

    • A través del tejido. El cáncer invade el tejido normal que lo rodea.
    • A través del sistema linfático. El cáncer invade el sistema linfático y circula por los vasos linfáticos hasta otros lugares en el cuerpo.
    • A través de la sangre. El cáncer invade las venas y los capilares, y circula por la sangre hasta otros lugares en el cuerpo.

    Cuando las células cancerosas se separan del tumor primario (original) y circulan a través de la linfa o la sangre hasta otros lugares del cuerpo, se puede formar otro tumor (secundario). Este proceso se llama metástasis. El tumor secundario (metastásico) es el mismo tipo de cáncer que el tumor primario.

    Estadíos:

    El sistema de estadificación se basa en los siguientes aspectos:

    • El grosor del tumor. El grosor se describe mediante la escala de Breslow.
    • Si el tumor se ulceró (se rompió la piel).
    • Si el tumor se diseminó hasta los ganglios linfáticos y si los ganglios linfáticos están unidos entre sí (enredados).
    • Si el tumor se diseminó hasta otras partes del cuerpo.

    Estadío 0 (melanoma in situ)

    En el estadío 0, se encuentran melanocitos anormales en la epidermis. Estos melanocitos anormales se pueden volver cancerosos y diseminarse hacia el tejido cercano normal. El estadío 0 también se llama melanoma in situ.

    Estadío I

    En el estadío I, el cáncer se ha formado. El estadío I se divide en estadíos IA y IB.

    • Estadío IA: en el estadío IA, el tumor no mide más de 1 milímetro de grosor, sin ulceración.
    • Estadío IB: en el estadío IB, el tumor
      • No mide más de 1 milímetro de grosor, y tiene ulceración, o
      • Mide más de 1 pero no más de 2 milímetros de grosor, sin ulceración

    Estadío II

    El estadío II se divide en los estadíos IIA, IIB y IIC.

    • Estadío IIA: en el estadío IIA, el tumor
      • Mide más de 1 pero no más de 2 milímetros de grosor, con ulceración, o
      • Mide más de 2 pero no más de 4 milímetros de grosor, sin ulceración.
    • Estadío IIB: en el estadío IIB, el tumor
      • Mide más de 2 pero no más de 4 milímetros de grosor, con ulceración, o
      • Mide más de 4 milímetros de grosor, sin ulceración.
    • Estadío IIC: En el estadío IIC, el tumor tiene más de 4 milímetros de grosor, con ulceración.

    Estadío III

    En el estadío III, el tumor puede tener cualquier grosor, con ulceración. Se presenta una de las siguientes situaciones:

    • El cáncer se diseminó hasta uno o más ganglios linfáticos.
    • Los ganglios linfáticos pueden estar unidos (apelotonados).
    • El cáncer puede estar en un vaso linfático entre el tumor primario y los ganglios linfáticos cercanos.
    • Se pueden encontrar tumores muy pequeños sobre la piel o debajo de esta a no más de dos centímetros del lugar donde empezó el cáncer.

    Estadío IV

    En el estadío IV, el cáncer se diseminó hasta otras partes del cuerpo, como el pulmón, el hígado, el cerebro, el hueso, el tejido blando o el tubo gastrointestinal (GI). El cáncer también se puede haber diseminado hasta sitios de la piel muy alejados del lugar donde empezó.

    Melanoma recidivante

    El melanoma recidivante es cáncer que ha reaparecido (retornado) después de haber sido tratado. El cáncer puede retornar al lugar original o a otras partes del cuerpo, como los pulmones o el hígado.

    Tratamientos

    Hay diferentes tipos de tratamiento disponibles para los pacientes de melanoma. Algunos tratamientos son estándar (el tratamiento actualmente usado) y otros se encuentran en evaluación en ensayos clínicos.

    Se utilizan cuatro tipos de tratamiento estándar:

    Cirugía

    La cirugía para extirpar el tumor es el tratamiento primario para todos los estadíos del melanoma. El médico puede extraer el tumor mediante las siguientes operaciones:

    • Escisión local:
    • Escisión local amplia con extracción de los ganglios linfáticos o sin esta.
    • Linfadenectomía: procedimiento quirúrgico en el cual se extirpan los ganglios linfáticos y se examinan para determinar si contienen cáncer.
    • Biopsia de ganglio linfático centinela (ver detección y diagnóstico)

    Injerto de piel (se toma piel de otra parte del cuerpo para reemplazar la piel que se extrae). Este procedimiento se puede realizar para cubrir la herida causada por la cirugía.

    Incluso si el médico extrae todo el melanoma visible durante la operación, es posible que se administre quimioterapia a algunos pacientes después de la cirugía para eliminar toda célula cancerosa que pueda haber quedado. La quimioterapia administrada después de la cirugía, para disminuir el riesgo de que el cáncer vuelva, se llama terapia adyuvante.

    Quimioterapia

    Es un tratamiento para el cáncer que utiliza medicamentos para interrumpir el crecimiento de células cancerosas, ya sea mediante su destrucción o evitando su multiplicación. Cuando la quimioterapia se administra oralmente o se inyecta en una vena o músculo, los medicamentos ingresan en el torrente sanguíneo y pueden llegar a las células cancerosas en todo el cuerpo (quimioterapia sistémica). Cuando la quimioterapia se coloca directamente en el líquido cefalorraquídeo, un órgano o una cavidad corporal como el abdomen, los medicamentos afectan principalmente a células cancerosas de esas áreas (quimioterapia regional). La forma en que se administra la quimioterapia depende del tipo y del estadío del cáncer tratado.

    Al tratar el melanoma, se pueden administrar medicamentos contra el cáncer en forma de perfusión hipertérmica aislada en los miembros. Esta técnica envía los medicamentos contra el cáncer directamente al brazo o la pierna donde se encuentra el cáncer. Se detiene o se interrumpe temporalmente el flujo de sangre hacia y desde el miembro con un torniquete, y se coloca una solución tibia que contiene medicamentos contra el cáncer directamente en la sangre del miembro. Esto permite al paciente recibir una dosis alta de medicamentos en el área donde se presentó el cáncer.

    La forma en que se administra la quimioterapia depende del tipo y el estadío del cáncer que está siendo tratado.

    Radioterapia

    La radioterapia es un tratamiento para el cáncer que usa rayos X de alta energía u otros tipos de radiación para eliminar las células cancerosas o impedir que crezcan. Hay dos tipos de radioterapia. La radioterapia externa utiliza una máquina fuera del cuerpo la cual envía radiación al área donde se encuentra el cáncer. La radioterapia interna utiliza una sustancia radiactiva sellada en agujas, semillas, alambres o catéteres que se colocan directamente dentro del cáncer o cerca del mismo. La forma en que se administra la radioterapia depende del tipo y el estadío del cáncer que está siendo tratado.

    Terapia biológica

    La terapia biológica es el tratamiento para estimular la capacidad del sistema inmunitario para combatir el cáncer. Se usan sustancias elaboradas por el cuerpo o en el laboratorio para reforzar, dirigir o restaurar las defensas naturales del cuerpo contra la enfermedad. Este tipo de tratamiento para el cáncer también se llama bioterapia o inmunoterapia

    Se están probando nuevos tipos de tratamiento en ensayos clínicos

    Terapia de vacuna

    La terapia de vacuna es un tipo de terapia biológica. Las vacunas contra el cáncer funcionan al ayudar al sistema inmunitario a reconocer y atacar tipos específicos de células cancerosas. La terapia de vacuna también puede ser un tipo de terapia dirigida.

    Los pacientes deberían pensar en participar en un ensayo clínico.

    Para algunos pacientes, la mejor elección de tratamiento puede ser participar en un ensayo clínico. Los ensayos clínicos forman parte del proceso de investigación del cáncer. Los ensayos clínicos se llevan a cabo para determinar si los tratamientos nuevos para el cáncer son seguros y eficaces, o mejores que el tratamiento estándar.

    Muchos de los tratamientos estándar actuales se basan en ensayos clínicos anteriores. Los pacientes que participan en un ensayo clínico pueden recibir el tratamiento estándar o estar entre los primeros en recibir el tratamiento nuevo.

    Cuidados de seguimiento

    Algunas de las pruebas que se usaron para diagnosticar el cáncer o para determinar el estadío del cáncer se pueden repetir. Algunas pruebas se repiten para asegurarse que el tratamiento es eficaz. Las decisiones acerca de seguir, cambiar o suspender el tratamiento se pueden basar en los resultados de estas pruebas. Esto a veces se llama reestadificación.

    Algunas de las pruebas se seguirán repitiendo esporádicamente después de terminar el tratamiento. Los resultados de estas pruebas pueden mostrar si la afección cambió o si el cáncer recidivó (volvió). Estas pruebas a veces se llaman pruebas de seguimiento o exámenes médicos.

    piel1

    El cáncer de la piel es una afección por la que se forman células malignas (cancerosas) en los tejidos de la piel.

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    El melanoma es una enfermedad por la cual se forman células malignas (cancerosas) en las células de la piel llamadas melanocitos (células que dan coloración a la piel).

     

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    Estadio 0

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    Esadio I

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    Estadio II

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    Estadio III

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    Estadio 4

    piel8

    Biopsia de ganglio línfático centinela de la piel. Se inyecta una sustancia radiactiva o un tinte azul cerca del tumor (primer panel). La sustancia que se inyecta se identifica con la vista o con una sonda que detecta la radiactividad (panel del medio). Se extirpan los ganglios centinelas (los primeros ganglios que absorben la sustancia) para determinar si tienen células cancerosas (último panel).

     

     

     

     

     

    Cáncer de estómago

    El cáncer del estómago es una enfermedad por la cual se forman células malignas (cancerosas) en el revestimiento del estómago.

    El estómago es un órgano en forma de J en la sección superior del abdomen. Forma parte del aparato digestivo, que procesa los nutrientes (vitaminas, minerales, carbohidratos, grasas, proteínas y agua) de los alimentos que se comen y ayuda a eliminar los desechos del cuerpo. Los alimentos avanzan desde la garganta hasta el estómago a través de un tubo hueco, muscular que se llama esófago. Después de abandonar el estómago, los alimentos parcialmente digeridos ingresan al intestino delgado y luego al intestino grueso.

    El Proceso del Cáncer

    La pared del estómago está compuesta por tres capas de tejido: la capa mucosa (capa más interna), la capa muscularis (capa media) y la capa serosa (capa externa). El cáncer de estómago se origina en las células que revisten la capa mucosa y se disemina hasta las capas externas a medida que crece.

    Factores de Riesgo

    La edad, la dieta y las afecciones estomacales afectan el riesgo de padecer de cáncer de estómago.

    Cualquier cosa que aumenta el riesgo de contraer una enfermedad se llama factor de riesgo. Tener un factor de riesgo no significa que se va a contraer cáncer; no tener un factor de riesgo no significa que se va a contraer cáncer. Las personas que piensan que pueden estar en riesgo deben consultar esto con su médico. Los factores de riesgo para el cáncer del estómago incluyen los siguientes aspectos:

    Padecer de alguna de las siguientes afecciones:

    • Infección del estómago por Helicobacter pylori (H. pylori).
    • Gastritis crónica (inflamación del estómago).
    • Anemia perniciosa.
    • Metaplasia intestinal (afección por la que el revestimiento normal del estómago es reemplazado por las células que revisten los intestinos).
    • Poliposis adenomatosa familiar (FAP) o pólipos gástricos.
    • Comer alimentos con alto contenido de sal, alimentos ahumados, y pocas frutas y verduras.
    • Comer alimentos que no se prepararon o almacenaron correctamente.
    • Tener edad avanzada o ser varón.
    • Fumar cigarrillos.
    • Tener uno de los padres o hermanos que padecieron de cáncer de estómago.

    Síntomas

    Entre los signos posibles de cáncer del estómago se incluyen indigestión e incomodidad o dolor estomacal.

    Estos y otros síntomas pueden estar causados por un cáncer de estómago. Otras afecciones pueden causar los mismos síntomas.

    En los estadíos tempranos del cáncer de estómago se pueden presentar los siguientes síntomas:

    • Indigestión e incomodidad estomacal.
    • Sensación de hinchazón después de comer.
    • Náuseas suaves.
    • Pérdida del apetito.
    • Acidez estomacal.

    En los estadíos más avanzados del cáncer de estómago se pueden presentar los siguientes síntomas:

    • Sangre en la materia fecal.
    • Vómitos.
    • Pérdida de peso sin razón conocida.
    • Dolor de estómago.
    • Ictericia (color amarillento de los ojos y la piel).
    • Ascitis (acumulación de líquidos en el abdomen).
    • Problemas para tragar.

    Se debe consultar con un médico ante la presencia de cualquiera de estos problemas.

    Detección y diagnóstico

    Para detectar y diagnosticar el cáncer del estómago, se utilizan pruebas que examinan el estómago y el esófago.

    Pueden utilizarse las siguientes pruebas y procedimientos:

    • Examen físico y antecedentes: examen del cuerpo para verificar si existen signos generales de salud, incluido el control de signos de enfermedad, como bultos o cualquier otra cosa que parezca inusual. También se anotan los antecedentes de los hábitos de salud del paciente, así como los antecedentes médicos de sus enfermedades y tratamientos anteriores.
    • Estudios de la química de la sangre: procedimiento mediante el cual se examina una muestra de sangre para medir las cantidades de ciertas sustancias liberadas a la misma por órganos y tejidos en el cuerpo. Una cantidad anormal (más alta o baja de lo normal) de una sustancia puede ser un signo de enfermedad en el órgano o el tejido que la produce.
    • Recuento sanguíneo completo (RSC): procedimiento para el cual se toma una muestra de sangre para verificar los siguientes elementos:
      • La cantidad de glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas.
      • La cantidad de hemoglobina (la proteína que transporta oxígeno) en los glóbulos rojos.
      • La parte de la muestra compuesta por glóbulos rojos.estomago2
    • Endoscopia superior: Procedimiento que se utiliza para observar el interior del esófago, el estómago y el duodeno (primera parte del intestino delgado) a fin de verificar si hay zonas anormales. Se introduce un endoscopio (un tubo delgado con una luz) en el esófago a través de la boca y la garganta.
    • Prueba de sangre oculta en la materia fecal: prueba que se usa para verificar si las heces (residuos sólidos) contienen sangre que solo se puede ver bajo un microscopio.
    • Ingesta de bario: serie de radiografías del esófago y el estómago. El paciente bebe un líquido que contiene bario (compuesto metálico de color plateado blancuzco). Este líquido reviste el esófago y el estómago, y se toman radiografías. Este procedimiento también se llama serie gastrointestinal (GI) superior.
    • Biopsia: extracción de células o tejidos para estudio bajo un microscopio a fin de determinar la presencia de signos de cáncer. Generalmente la biopsia del estómago se realiza durante la endoscopia.
    • Exploración por TC (exploración por TAC): procedimiento mediante el cual se toma una serie de imágenes detalladas del interior del cuerpo, desde ángulos diferentes. Las imágenes son creadas por una computadora conectada a una máquina de rayos X. Se inyecta un tinte en una vena o se ingiere, a fin de que los órganos o los tejidos se destaquen de forma más clara. Este procedimiento también se llama tomografía computada, tomografía computarizada o tomografía axial computarizada.

    Ciertos factores afectan el pronóstico (probabilidad de recuperación) y las opciones de tratamiento.

    El pronóstico (probabilidad de recuperación) y las opciones de tratamiento dependen de los siguientes aspectos:

    • El estadío y el grado de extensión del cáncer (si se encuentra en el estómago solamente o si se diseminó hasta los ganglios linfáticos u otros lugares del cuerpo).
    • El estado general de salud del paciente.

    Cuando se detecta el cáncer de estómago muy temprano, hay una mejor probabilidad de recuperación. El cáncer de estómago se suele encontrar en un estadío avanzado en el momento del diagnóstico. En los estadíos posteriores, el cáncer de estómago se puede tratar, pero la curación es inusual.

    Estadios

    Después de diagnosticarse el cáncer de estómago, se realizan pruebas para determinar si las células cancerosas se diseminaron dentro del estómago o hasta otras partes del cuerpo.

    El cáncer se disemina en el cuerpo de tres maneras.

    • A través del tejido. El cáncer invade el tejido normal que lo rodea.
    • A través del sistema linfático. El cáncer invade el sistema linfático y circula por los vasos linfáticos hasta otros lugares en el cuerpo.
    • A través de la sangre. El cáncer invade las venas y los capilares, y circula por la sangre hasta otros lugares en el cuerpo.

    Cuando las células cancerosas se separan del tumor primario (original) y circulan a través de la linfa o la sangre hasta otros lugares del cuerpo, se puede formar otro tumor (secundario). Este proceso se llama metástasis. El tumor secundario (metastásico) es el mismo tipo de cáncer que el tumor primario. Por ejemplo, si el cáncer de mama se disemina hasta los huesos, las células cancerosas de los huesos son en realidad células de cáncer de mama. La enfermedad es cáncer metastásico de mama, no cáncer del hueso.

    Para el cáncer de estómago se utilizan los siguientes estadíos:

    Estadío 0 (carcinoma in situ)

    En el estadío 0, se encuentran células anormales en el revestimiento interno de la capa mucosa (la capa más profunda) de la pared del estómago. Estas células anormales se pueden volver cancerosas y diseminarse hasta el tejido cercano normal. El estadío 0 también se llama carcinoma in situ.

    Estadío I

    En el estadío I, el cáncer se ha formado. El estadío I se divide en estadío IA y estadío IB, de acuerdo con el lugar hasta donde se diseminó el cáncer.

    • Estadío IA. El cáncer se diseminó completamente a través de la capa mucosa (la capa más interna) de la pared del estómago.
    • Estadío IB. El cáncer se diseminó:
      • completamente a través de la capa mucosa (más interna) de la pared del estómago y se encuentra en un máximo de seis ganglios linfáticos cercanos al tumor; o
      • hasta la capa muscularis (media) de la pared del estómago.

    Estadío II

    En el estadío II, el cáncer se diseminó:

    • completamente a través de la capa mucosa (más interna) de la pared del estómago y se encuentra entre 7 y 15 ganglios linfáticos cercanos al tumor; o
    • hasta la capa muscularis (media) de la pared del estómago y se encuentra en un máximo de seis ganglios linfáticos cercanos al tumor, o
    • hasta la capa serosa (externa) de la pared del estómago, pero no hasta los ganglios linfáticos u otros órganos.

    Estadío III

    El cáncer de estómago en estadío III se divide en estadío IIIA y estadío IIIB de acuerdo con el lugar hasta donde se diseminó el cáncer.

    • Estadío IIIA. El cáncer se diseminó:
        • la capa muscularis (media) de la pared del estómago y se encuentra entre 7 y 15 ganglios linfáticos cercanos al tumor, o
        • la capa serosa (externa) de la pared del estómago y se encuentra entre 1 y 6 ganglios linfáticos cercanos al tumor, u

      los órganos cerca del estómago, pero no hasta los ganglios linfáticos u otras partes del cuerpo.

      • Estadío IIIB. El cáncer se diseminó hasta la capa serosa (más externa) de la pared del estómago y se encuentra entre 7 y 15 ganglios linfáticos cercanos al tumor.

    Estadío IV

    En el estadío IV, el cáncer se diseminó hasta:

    • órganos próximos al estómago y por lo menos un ganglio linfático, o
    • más de 15 ganglios linfáticos, u
    • otras partes del cuerpo.

    Cáncer del estómago recidivante: El cáncer de estómago recidivante es cáncer que recidivó (volvió) después de haber sido tratado. El cáncer puede volver al estómago u otras partes del cuerpo como el hígado o los ganglios linfáticos.

    Tratamientos

    Hay diferentes tipos de tratamiento para los pacientes de cáncer de estómago.

    Se utilizan cuatro tipos de tratamiento estándar:

    Cirugía:

    La cirugía es un tratamiento común para todos los estadíos del cáncer de estómago. Se pueden utilizar los siguientes tipos de cirugía:

    • Gastrectomía subtotal: extirpación de la parte del estómago que contiene cáncer, los ganglios linfáticos cercanos, y partes de otros tejidos y órganos cercanos al tumor. Se puede extirpar el bazo. El bazo es un órgano de la parte superior del abdomen que filtra la sangre y elimina las células sanguíneas viejas.
    • Gastrectomía total: extirpación de todo el estómago, los ganglios linfáticos cercanos y partes del esófago, el intestino delgado y otros tejidos cercanos al tumor. Se puede extirpar el bazo. El esófago se conecta con el intestino delgado de manera que el paciente pueda continuar comiendo y tragando.

    Si el tumor bloquea el estómago, pero el cáncer no se puede extirpar completamente por medio de cirugía estándar, se pueden utilizar los siguientes procedimientos:

    • Colocación de una cánula endoluminal: procedimiento para introducir una cánula (tubo delgado expansible) para mantener abierto un pasaje (como las arterias o el esófago). En el caso de los tumores que bloquean los pasajes que van o vienen del estómago, se puede utilizar la cirugía para colocar una cánula desde el esófago hasta el estómago o desde el estómago hasta el intestino delgado para permitir que el paciente pueda comer normalmente.
    • Terapia láser endoluminal: procedimiento para el cual se introduce en el cuerpo un endoscopio (tubo delgado con luz), con un láser adjunto. El láser es un haz de luz intensa que puede utilizarse como un cuchillo.

    Quimioterapia

    La quimioterapia es un tratamiento del cáncer que utiliza medicamentos para impedir el crecimiento de células cancerosas, mediante su destrucción o evitando su multiplicación. Cuando la quimioterapia se administra oralmente o se inyecta en una vena o músculo, los medicamentos ingresan al torrente sanguíneo y pueden afectar a células cancerosas en todo el cuerpo (quimioterapia sistémica). Cuando la quimioterapia se coloca directamente en la columna vertebral, un órgano o una cavidad corporal como el abdomen, los medicamentos afectan principalmente las células cancerosas de esas áreas (quimioterapia regional). La forma en que se administra la quimioterapia depende del tipo y el estadío del cáncer que se está tratando.

    Quimiorradiación:

    La quimiorradiación combina quimioterapia con radioterapia para aumentar los efectos de ambas. El tratamiento de quimiorradiación que se administra después de la cirugía para aumentar las probabilidades de curación se llama terapia adyuvante. Si se administra antes de la cirugía se llama terapia neoadyuvante.

    Se están probando nuevos tipos de tratamiento en ensayos clínicos.

    Pueden necesitarse pruebas de seguimiento.

    Algunas de las pruebas que se usaron para diagnosticar el cáncer o para determinar el estadío del cáncer se pueden repetir. Algunas pruebas se repiten para asegurarse que el tratamiento es eficaz. Las decisiones acerca de seguir, cambiar o suspender el tratamiento se pueden basar en los resultados de estas pruebas. Esto a veces se llama reestadificación.

    Algunas de las pruebas se seguirán repitiendo esporádicamente después de terminar el tratamiento. Los resultados de estas pruebas pueden mostrar si la afección cambió o si el cáncer recidivó (volvió). Estas pruebas a veces se llaman pruebas de seguimiento o exámenes médicos.

    Opciones de tratamiento por estadio

    Estadio 0 (carcinoma in situ)

    El tratamiento habitual del estadio 0 es la cirugía (gastrectomía total o subtotal).

    Cáncer del estómago en estadio I

    El tratamiento del cáncer de estómago en estadio I puede incluir los siguientes procedimientos:

    • Cirugía (gastrectomía total o subtotal).
    • Cirugía (gastrectomía total o subtotal) seguida de quimiorradiación.
    • Participación en un ensayo clínico de quimiorradiación administrada antes de la cirugía.

    Cáncer del estómago en estadio II

    El tratamiento del cáncer de estómago en estadio II puede incluir los siguientes procedimientos:

    • Cirugía (gastrectomía total o subtotal).
    • Cirugía (gastrectomía total o subtotal) seguida de quimiorradiación.
    • Quimioterapia administrada antes y después de la cirugía.
    • Participación en un ensayo clínico de cirugía seguida de quimiorradiación para probar medicamentos nuevos contra el cáncer.
    • Participación en un ensayo clínico de quimiorradiación administrada antes de la cirugía.

    Cáncer del estómago en estadio III

    El tratamiento del cáncer de estómago en estadio III puede incluir los siguientes procedimientos:

    • Cirugía (gastrectomía total).
    • Cirugía seguida de quimiorradiación.
    • Quimioterapia administrada antes y después de la cirugía.
    • Participación en un ensayo clínico de cirugía seguida de quimiorradiación para probar medicamentos nuevos contra el cáncer.
    • Participación en un ensayo clínico de terapia de quimiorradiación administrada antes de la cirugía.

    Cáncer del estómago en estadio IV

    El tratamiento del cáncer de estómago en estadio IV que no se diseminó hasta órganos distantes puede incluir los siguientes procedimientos:

    • Cirugía (gastrectomía total).
    • Cirugía seguida de quimiorradiación.
    • Quimioterapia administrada antes y después de la cirugía.
    • Participación en un ensayo clínico de cirugía seguida de quimiorradiación para probar medicamentos nuevos contra el cáncer.
    • Participación en un ensayo clínico de terapia de quimiorradiación administrada antes de la cirugía.

    El tratamiento del cáncer de estómago en estadio IV que se diseminó hasta órganos distantes puede incluir los siguientes procedimientos:

    • Quimioterapia como terapia paliativa para aliviar síntomas y mejorar la calidad de vida.
    • Terapia láser endoluminal o colocación de una cánula endoluminal para aliviar un bloqueo en el estómago.
    • Radioterapia como terapia paliativa para interrumpir hemorragias, aliviar el dolor o disminuir el tamaño de un tumor que bloquea el estómago.
    • Cirugía como terapia paliativa para interrumpir hemorragias o disminuir el tamaño de un tumor que bloquea el estómago.
    • Participación en un ensayo clínico de combinaciones nuevas de quimioterapia como terapia paliativa para aliviar síntomas y mejorar la calidad de vida.

    Opciones de tratamiento para el cáncer de estómago recidivante

    El tratamiento del cáncer de estómago recidivante puede incluir los siguientes procedimientos:

    • Quimioterapia como terapia paliativa para aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida.
    • Terapia láser endoluminal o colocación de una cánula endoluminal para aliviar un bloqueo en el estómago.
    • Radioterapia como terapia paliativa para interrumpir hemorragias, aliviar el dolor o disminuir el tamaño de un tumor que bloquea el estómago.
    • Cirugía como terapia paliativa para detener el sangrado o reducir el tamaño de un tumor que bloquea el estómago.
    • Participación en un ensayo clínico de combinaciones nuevas de quimioterapia como terapia paliativa para aliviar síntomas y mejorar la calidad de vida.

    Nutrición

    La nutrición es parte importante del tratamiento para el cáncer de estómago. Se necesita la cantidad correcta de calorías, proteína, vitaminas, y minerales para mantener la fuerza y poder recuperarse. Sin embargo, cuando se tiene cáncer de estómago, puede ser difícil comer, pueden sentirse náusea, vómitos, estreñimiento o diarrea debido a los tratamientos o medicinas paliativas. Advierta a su médico acerca del peso perdido o de cualquier problema que pudiese surgir para digerir alimentos. Un nutricionista puede ayudarle a elegir los alimentos y los productos que cubrirán sus necesidades nutricionales.

    Nutrición después del cáncer de estómago

    Después de la cirugía de estómago, el paciente puede necesitar tomar suplementos diarios de vitaminas y minerales, tales como vitamina D, calcio e hierro. También puede necesitar vitamina B12.

    Algunas personas pueden tener trastornos en la ingesta de líquidos causando calambres, náusea, hinchazón, diarrea, y vértigos. Para prevenir estos síntomas, planee tener pequeñas comidas más frecuentes (algunos doctores sugieren 6 comidas por día) bebiendo antes o después de las comidas; y reduzca los alimentos y las bebidas muy dulces (tales como galletas, caramelo y jugos).

    Cuidados de seguimiento

    Algunas de las pruebas que se usaron para diagnosticar el cáncer o para determinar el estadío del cáncer se pueden repetir. Algunas pruebas se repiten para asegurarse que el tratamiento es eficaz. Las decisiones acerca de seguir, cambiar o suspender el tratamiento se pueden basar en los resultados de estas pruebas

    estomago1

    El cáncer del estómago es una enfermedad por la cual se forman células malignas (cancerosas) en el revestimiento del estómago.

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    Endoscopia superior. Consiste en un tubo delgado con iluminación que se inserta por la boca para buscar áreas normales en el esófago, estómago y la primera parte del intestino delgado.

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    Ingesta de bario para el cáncer de estómago. El paciente ingiere bario líquido; este fluye a través del esófago y hacia el estómago. Se toman radiografías para buscar áreas anormales.

     

    Cáncer de tiroides

    El cáncer de la vejiga es una enfermedad por la cual se forman células cancerosas (malignas) en los tejidos de la vejiga. La vejiga es un órgano hueco situado en la parte inferior del abdomen. Tiene forma de globo pequeño y una pared muscular que le permite agrandarse o encogerse. Almacena la orina hasta que se evacúa del cuerpo. La orina es el residuo líquido producido por los riñones cuando limpian la sangre. La orina pasa de los dos riñones a la vejiga a través de dos tubos que se llaman uréteres. Cuando la vejiga se vacía al orinar, la orina pasa de la vejiga al exterior del cuerpo a través de otro tubo que se llama uretra.

    El Proceso del Cáncer

    Hay cuatro tipos principales de cáncer de tiroides:

    • Cáncer de tiroides papilar: es el tipo más común de cáncer de tiroides. Se forma en las células foliculares de la tiroidea y crece en forma parecida a pequeños dedos. Crece lentamente, es más común en las mujeres que en los hombres y, a menudo, se presenta antes de los 45 años de edad. Es el tipo más común de cáncer tiroideo.
    • Cáncer de tiroides folicular. Cáncer que se forma en las células foliculares de la tiroidea. Crece despacio y su tasa de curación es alta.
    • Cáncer de tiroides medular. Cáncer que se desarrolla en las células C de la tiroidea. Las células C elaboran una hormona (calcitonina) que ayuda a mantener una concentración saludable de calcio en la sangre.
    • Cáncer de tiroides anaplásico. Tipo de cáncer de la tiroides poco frecuente y de crecimiento rápido, en el que las células malignas (cancerosas) tienen un aspecto muy diferente de las células tiroideas normales.

    Factores de Riesgo

    La edad y la exposición a ciertas radiaciones pueden afectar el riesgo de contraer cáncer de la tiroides

    Cualquier cosa que aumenta el riesgo de contraer una enfermedad se llama factor de riesgo. Tener un factor de riesgo no significa que se va a contraer cáncer; no tener un factor de riesgo no significa que no se va a contraer cáncer. Las personas que piensan que pueden estar en riesgo deben consultar el tema con su médico. Entre los factores de riesgo de cáncer de tiroides se incluyen los siguientes:

    • Tener entre 25 y 65 años de edad.
    • Ser mujer.
    • Haber estado expuesto a radiación en la cabeza y el cuello en la niñez o haber estado expuesto a radiación atómica. El cáncer se puede presentar tan temprano como cinco años después de la exposición.
    • Tener antecedentes de bocio (agrandamiento de la tiroides).
    • Tener antecedentes familiares de enfermedad tiroidea o cáncer de la tiroides.
    • Padecer de ciertas afecciones genéticas, como carcinoma de tiroides medular familiar (CTMF), síndrome de neoplasia endócrina múltiple tipo 2A y síndrome de neoplasia endócrina múltiple tipo 2B.
    • Ser de raza asiática.

    Síntomas

    Entre los signos posibles de cáncer de la tiroides se incluyen una hinchazón o una masa en el cuello.

    El cáncer de la tiroides puede no causar síntomas tempranos. A veces se encuentra durante un examen físico de rutina. Los síntomas se pueden presentar cuando el tumor aumenta de tamaño. Otras afecciones pueden causar los mismos síntomas. Se debe consultar con un médico si se presenta alguno de los siguientes problemas:

    • Una masa en el cuello.
    • Dificultad para respirar.
    • Dificultad para tragar.
    • Ronquera.

    Detección y diagnóstico

    Para detectar y diagnosticar el cáncer de la tiroides, se utilizan pruebas para examinar la tiroides, el cuello y la sangre.

    Se pueden utilizar las siguientes pruebas y procedimientos:

    • Examen físico y antecedentes: examen del cuerpo para verificar los signos generales de salud, incluso los signos de enfermedad, como masas o hinchazón del cuello, la laringe y los ganglios linfáticos, y cualquier otra cosa que no parezca habitual. También se anotan los antecedentes de los hábitos de salud, y las enfermedades y tratamientos anteriores del paciente.
    • Laringoscopía: procedimiento mediante el cual el médico examina la laringe con un espejo o un laringoscopio Un laringoscopio es un instrumento con forma de tubo delgado con una luz y una lente para observar. Un tumor de la tiroides puede apretar las cuerdas vocales. La laringoscopía se realiza para determinar si las cuerdas vocales se mueven normalmente.
    • Estudios de las hormonas en la sangre: procedimiento en el que se observa una muestra de sangre para medir la cantidad de ciertas hormonas que los órganos y tejidos del cuerpo liberan a la sangre. Una cantidad anormal (más alta o más baja que la normal) de una sustancia puede ser un signo de enfermedad en el órgano o tejido que la elabora. Se debe verificar si la sangre contiene concentracionesanormales de hormona estimulante de la tiroides (HET). La hipófisis en el cerebro elabora la HET, que estimula la liberación de la hormona tiroidea y controla la rapidez con que crecen las células foliculares de la tiroides. También se puede verificar si la sangre contiene concentraciones altas de la hormona calcitonina.
    • Estudios de la química de la sangre: procedimiento mediante el que se examina una muestra de sangre para medir las cantidades de ciertas sustancias liberadas a la sangre por los órganos y tejidos del cuerpo. Una cantidad anormal (mayor o menor que lo normal) de una sustancia puede ser signo de enfermedad en el órgano o el tejido que la elabora.
    • Exploración con yodo radiactivo: procedimiento usado para encontrar áreas del cuerpo donde las células del cáncer de tiroides se multiplican rápidamente. Se usa yodo radiactivo porque solo las células tiroideas lo pueden absorber. Se ingiere una pequeña cantidad de yodo radiactivo que se desplaza por la sangre y se acumula en el tejido de la tiroides y en las células del cáncer de tiroides en cualquier lugar del cuerpo. Las células tiroideas anormales absorben menos yodo que el tejido tiroideo normal. Las áreas que no absorben el yodo normalmente (nódulos fríos) se ven más pálidas en la imagen producida por el escáner. Los nódulos fríos pueden ser benignos (no cancerosos) o malignos. En consecuencia, se realiza una biopsia para determinar si son cancerosos.
    • Ecografía: procedimiento por el cual se hacen rebotar ondas sonoras de alta energía (ultrasónicas) en tejidos u órganos internos y se crean ecos. Los ecos forman una imagen de los tejidos corporales que se llama sonograma. La imagen se puede imprimir para observarla más tarde. Este procedimiento puede mostrar el tamaño de un tumor de la tiroides y si este es sólido o un quiste lleno de líquido. Se puede usar la ecografía para guiar una biopsia por aspiración con aguja fina.
    • Exploración por TC (exploración por TAC): procedimiento mediante el cual se toma una serie de imágenes detalladas del interior del cuerpo, desde ángulos diferentes. Las imágenes son creadas por una computadora conectada a una máquina de rayos X. Se inyecta un tinte en unavena o se ingiere, a fin de que los órganos o los tejidos se destaquen más claramente. Este procedimiento también se llama tomografía computada, tomografía computarizada o tomografía axial computarizada.
    • IRM (imágenes por resonancia magnética): procedimiento en el que usa un imán, ondas de radio y una computadora para crear imágenes detalladas de áreas internas del cuerpo. Este procedimiento también se llama imágenes por resonancia magnética nuclear (IRMN).
    • Exploración por TEP (exploración por tomografía por emisión de positrones): procedimiento para encontrar células de tumores malignos en el cuerpo. Se inyecta en una vena una cantidad pequeña de glucosa (azúcar) radiactiva. El explorador TEP rota alrededor del cuerpo y toma una imagen de los lugares del cuerpo que utilizan la glucosa. Las células de tumores malignos tienen aspecto más brillante en la imagen porque son más activas y absorben más glucosa que las células normales.
    • Biopsia por aspiración con aguja fina de la tiroides: extracción de tejido de la tiroides mediante una aguja fina. La aguja se inserta a través de la piel hasta la tiroides. Se extraen varias muestras de tejido de diferentes partes de la tiroides. Un patólogo observa las muestras de tejido bajo un microscopio para verificar si hay células cancerosas. Debido a que puede ser difícil diagnosticar el tipo de cáncer de tiroides, los pacientes deben solicitar que un patólogo con experiencia en el diagnóstico del cáncer de tiroides examine las muestras de biopsia.
    • Biopsia quirúrgica: extracción del nódulo de la tiroides o de un lóbulo de la tiroides durante una cirugía para que un patólogo pueda observar las células y tejidos bajo un microscopio, y verificar si hay signos de cáncer. Debido a que puede ser difícil diagnosticar el tipo de cáncer de tiroides, los pacientes deben solicitar que un patólogo con experiencia en el diagnóstico del cáncer de tiroides examine las muestras de biopsia.

    Ciertos factores afectan el pronóstico (probabilidad de recuperación) y las opciones de tratamiento. El pronóstico depende de los siguientes aspectos:

    • Edad del paciente.
    • Tipo de cáncer de tiroides.
    • Estadío del cáncer.
    • Estado general de salud del paciente.
    • Si el paciente padece de síndrome de neoplasia endocrina múltiple tipo 2B (NEM 2B).
    • Si el cáncer recién se diagnosticó o recidivó (volvió).

    Edad del paciente. Tipo de cáncer de tiroides. Estadío del cáncer. Estado general de salud del paciente. Si el paciente padece de síndrome de neoplasia endocrina múltiple tipo 2B (NEM 2B). Si el cáncer recién se diagnosticó o recidivó (volvió).

    Estadíos

    Después que se ha diagnosticado el cáncer de tiroides, se hacen pruebas para determinar si las células cancerosas se diseminaron adentro de la tiroides o hasta otras partes del cuerpo.

    El proceso utilizado para determinar si el cáncer se diseminó dentro de la tiroides o hasta otras partes del cuerpo se llama estadificación. La información obtenida en el proceso de estadificación determina el estadío de la enfermedad. Es importante saber en qué estadío se encuentra la enfermedad para poder planificar su tratamiento. Se pueden utilizar las siguientes pruebas en el proceso de estadificación:

    • Exploración por TC (exploración por TAC)
    • IRM (imágenes por resonancia magnética)
    • Ecografía
    • Exploración con yodo radiactivo
    • Biopsia de los ganglios linfáticos: extracción total o parcial de un ganglio linfático. Un patólogo observa el tejido bajo un microscopio para verificar si hay células cancerosas.
    • Exploración ósea: procedimiento utilizado para verificar si hay células que se multiplican rápidamente, como las células cancerosas, en el hueso. Se inyecta una cantidad muy pequeña de material radiactivo en una vena, que se desplaza por el torrente sanguíneo. Cuando el material radiactivo se acumula en los huesos, se puede detectar con un escáner.
    • Radiografía del tórax: radiografía de los órganos y huesos del interior del tórax. Un rayo X es un tipo de haz de energía que puede atravesar el cuerpo y plasmarse en una película que muestra una imagen de áreas del interior del cuerpo.

    Para clasificar el cáncer de tiroides papilar y folicular en pacientes de menos de 45 años, se utilizan los siguientes estadíos:

    Estadío I: el tumor puede ser de cualquier tamaño, puede estar en la tiroides o haberse diseminado hasta los tejidos cercanos y los ganglios linfáticos. El cáncer no se diseminó hasta otras partes del cuerpo.

    Estadío II: el tumor tiene cualquier tamaño y el cáncer se diseminó desde la tiroides hasta otras partes del cuerpo como, por ejemplo, los pulmones o el hueso, y se puede haber diseminado hasta los ganglios linfáticos.

    Para clasificar el cáncer de la tiroides papilar y folicular en pacientes de 45 años o más, se utilizan los siguientes estadíos:

    Estadío I: el cáncer se encuentra solo en la tiroides y el tumor mide dos centímetros o menos.

    Estadío II: el cáncer está solo en la tiroides y el tumor mide más de dos centímetros, pero no más de cuatro centímetros.

    Estadío III: se presenta una de las siguientes situaciones:

    • El tumor mide más de cuatro centímetros y está solo en la tiroides, o el tumor tiene cualquier tamaño y el cáncer se diseminó solo hasta los tejidos exteriores de la tiroides, pero no hasta los ganglios linfáticos; o
    • El tumor tiene cualquier tamaño y el cáncer se puede haber diseminado solo hasta los tejidos exteriores de la tiroides y se diseminó hasta los ganglios linfáticos cerca de la tráquea o de la laringe (cuerdas vocales).

    Estadío IV: se subdivide en los estadíos IVA, IVB y IVC.

    • En el estadío IVA, se presenta una de las siguientes situaciones:
      • El tumor tiene cualquier tamaño y el cáncer se diseminó afuera de la tiroides hasta los tejidos debajo de la piel, la tráquea, el esófago, la laringe o el nervio laríngeo recurrente (un nervio con dos ramas que llega hasta la laringe); el cáncer se puede haber diseminado hasta los ganglios linfáticos cercanos, o
      • El tumor tiene cualquier tamaño y el cáncer se puede haber diseminado solo hasta los tejidos exteriores de la tiroides. El cáncer se diseminó hasta los ganglios linfáticos de uno o ambos lados del cuello, o entre los pulmones.
    • En el estadío IVB, el cáncer se diseminó hasta el tejido frente a la columna vertebral o rodeó la arteria carótida o los vasos sanguíneos del área entre los pulmones; el cáncer se puede haber diseminado hasta los ganglios linfáticos.
    • En el estadío IVC, el cáncer se diseminó hasta otras partes del cuerpo como, por ejemplo, los pulmones y los huesos y se puede haber diseminado hasta los ganglios linfáticos.

    Para clasificar el cáncer de tiroides medular se utilizan los siguientes estadíos:

    Estadío 0: el cáncer medular de la tiroides solo se encuentra con una prueba de detección especial. No se puede encontrar un tumor en la tiroides.

    Estadío I: el cáncer se encuentra solo en la tiroides y mide dos centímetros o menos.

    Estadío II: se encuentra alguna de las siguientes situaciones:

    • El tumor mide más de dos centímetros y está solo en la tiroides, o
    • El tumor tiene cualquier tamaño y se diseminó hasta los tejidos justo afuera de la tiroides, pero no hasta los ganglios linfáticos.

    Estadío III: el tumor tiene cualquier tamaño, se diseminó hasta los ganglios linfáticos cerca de la tráquea y la laringe, y se puede haber diseminado hasta los tejidos justo afuera de la tiroides

    • En el estadío IVA, se encuentra una de las siguientes situaciones:
      • El tumor tiene cualquier tamaño y el cáncer se diseminó afuera de la tiroides hasta los tejidos debajo de la piel, la tráquea, el esófago, la laringe o el nervio laríngeo recurrente (un nervio con dos ramas que va hasta la laringe); el cáncer se puede haber diseminado hasta los ganglios linfáticos cerca de la tráquea o la laringe, o
      • El tumor tiene cualquier tamaño y el cáncer se puede haber diseminado solo hasta los tejidos exteriores cerca de la tiroides. El cáncer se diseminó hasta los ganglios linfáticos de uno o ambos lados del cuello, o hasta el área entre los pulmones.
    • En el estadío IVB, el cáncer se diseminó hasta el tejido del frente de la columna espinal o rodeó la arteria carótida o los vasos sanguíneos del área entre los pulmones. El cáncer se puede haber diseminado hasta los ganglios linfáticos.
    • En el estadío IVC, el tumor tiene cualquier tamaño y el cáncer se diseminó hasta otras partes del cuerpo como, por ejemplo, los pulmones y los huesos, y se puede haber diseminado hasta los ganglios linfáticos.

    El cáncer de tiroides anaplásico se considera cáncer de la tiroides en estadio IV.

    El cáncer de tiroides anaplásico crece rápidamente y habitualmente se disemina hasta adentro del cuello, donde se lo encuentra. El estadío IV del cáncer de tiroides anaplásico se subdivide en los estadíos IVA, IVB y IVC

    .

    • En el estadío IVA, el cáncer se encuentra en la tiroides y se puede haber diseminado hasta los ganglios linfáticos.
    • En el estadío IVB, el cáncer se diseminó hasta el tejido justo afuera de la tiroides y se puede haber diseminado hasta los ganglios linfáticos.
    • En el estadío IVC, el cáncer se diseminó hasta otras partes del cuerpo como, por ejemplo, los pulmones y los huesos, y se puede haber diseminado hasta los ganglios linfáticos.

    Cáncer de tiroides recidivante

    El cáncer de tiroides recidivante es cáncer que ha recidivó (volvió) después de haber sido tratado. El cáncer de la tiroides puede reaparecer en la tiroides o en otras partes del cuerpo.

    Tratamientos

    Hay diferentes tipos de tratamiento para los pacientes de cáncer de tiroides. Algunos tratamientos son estándar (el tratamiento actualmente usado) y otros se encuentran en evaluación en ensayos clínicos. Un ensayo clínico de tratamiento es un estudio de investigación que procura mejorar los tratamientos actuales u obtener información sobre tratamientos nuevos para pacientes de cáncer.

    Se utilizan cuatro tipos de tratamiento estándar:

    Cirugía: es el tratamiento más común para el cáncer de tiroides. Se puede usar uno de los siguientes procedimientos:

    • Lobectomía: cirugía para extirpar el lóbulo de la tiroides donde se encuentra el cáncer. Se puede realizar biopsias de los ganglios linfáticos del área para verificar si contienen cáncer.
    • Tiroidectomía casi total: extirpación de toda la tiroides, excepto una pequeña parte.
    • Tiroidectomía total: extirpación de toda la tiroides.
    • Linfadenectomía: extirpación de los ganglios linfáticos del cuello que contienen cáncer.

    Radioterapia, incluso tratamiento con yodo radiactivo. La radioterapia es un tratamiento contra el cáncer que utiliza rayos X de alta energía u otros tipos de radiación para destruir células cancerosas o impedir que crezcan. Hay dos tipos de radioterapia. La radioterapia externa utiliza una máquina fuera del cuerpo para enviar radiación hacia el cáncer. La radioterapia interna usa una sustancia radiactiva sellada en agujas, semillas, alambres ocatéteres que se colocan directamente dentro del cáncer o cerca de él. La manera en que se administra la radioterapia depende del tipo de cáncer elestadío del cáncer que se está tratando.

    Se puede administrar radioterapia después de la cirugía para destruir cualquier célula cancerosa de la tiroides que no se extirpó. El cáncer de tiroides folicular y el papillary thyroid cancer a veces se tratan con yodo radiactivo (YRA). Se usan dosis más altas que las usadas para diagnosticar el cáncer de tiroides. El YRA se toma por la boca y se acumula en cualquier tejido tiroideo restante, incluso en las células del cáncer de tiroides que se hayan diseminado hasta otras partes del cuerpo. Debido a que solo el tejido tiroideo absorbe el yodo, el YRA destruye el tejido tiroideo y el tejido tiroideo canceroso sin dañar otros tejidos. Antes de administrar una dosis completa de tratamiento con YRA, se administra una pequeña dosis de prueba para determinar si el tumor absorbe el yodo.

    Quimioterapia: es un tratamiento contra el cáncer que utiliza medicamentos para detener el crecimiento de células cancerosas, ya sea destruyéndolas o impidiendo su multiplicación. Cuando la quimioterapia se toma por vía oral o se inyecta en una vena o en un músculo, los medicamentos entran al torrente sanguíneo y pueden alcanzar las células cancerosas en todo el cuerpo (quimioterapia sistémica). Cuando la quimioterapia se coloca directamente en el líquido cefalorraquídeo, en un órgano o en una cavidad corporal como el abdomen, los medicamentos afectan principalmente las células cancerosas de esas áreas (quimioterapia regional). La manera en que se administra la quimioterapia depende del tipo y el estadío del cáncer que se está tratando.

    Terapia hormonal tiroidea: es un tratamiento para el cáncer que extirpa o bloquea la acción de las hormonas y detiene el crecimiento de las células cancerosas. Las hormonas son sustancias elaboradas por las glándulas del cuerpo y que circulan por el torrente sanguíneo. En el caso del tratamiento del cáncer de la tiroides, se pueden administrar medicamentos para evitar que el cuerpo elabore la hormona estimulante de la tiroides(HET), que es una hormona que puede aumentar la probabilidad de que el cáncer de tiroides crezca o recidive.

    Además, como el tratamiento del cáncer de tiroides destruye las células tiroideas, la tiroides no puede elaborar suficiente hormona tiroidea. Se administra a los pacientes pastillas de reemplazo de la hormona tiroidea.

    Terapia dirigida: La terapia dirigida es un tipo de tratamiento para el que se usan medicamentos u otras sustancias para identificar y atacar células cancerosas específicas sin dañar las células normales.

    La terapia con inhibidor de la tirosina cinasa es un tipo de terapia dirigida que está en estudio para el tratamiento del cáncer de la tiroides. Los inhibidores de la tirosina cinasa bloquean las señales que los tumores necesitan para crecer.

    Opciones de tratamiento por estadíos

    Cáncer de tiroides papilar y folicular en estadío I y II

    El tratamiento del cáncer de tiroides papilar y el cáncer de tiroides folicular en estadíos I y II puede incluir los siguientes procedimientos:

    • Tiroidectomía total o casi total, con tratamiento con yodo radiactivo o sin este.
    • Lobectomía y extirpación de los ganglios linfáticos que contienen cáncer, seguida de terapia con hormonas. Se puede administrar yodo radiactivo después de la cirugía.

    Cáncer de tiroides papilar y folicular en estadío III

    El tratamiento del cáncer de tiroides papilar y el cáncer de tiroides folicular en estadío III es habitualmente tiroidectomía total. También se puede extirpar el cáncer que se diseminó por afuera de la tiroides, así como los ganglios linfáticos que contienen cáncer. Se puede administrar yodo radiactivo o radioterapia externa después de la cirugía.

    Cáncer de tiroides papilar y folicular en estadío IV

    El cáncer de tiroides papilar y el cáncer de tiroides folicular en estadio IV que se diseminó solo hasta los ganglios linfáticos a menudo se puede curar. Cuando el cáncer se diseminó hasta otras partes del cuerpo como, por ejemplo, los pulmones y los huesos, el tratamiento generalmente no cura el cáncer, pero puede aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida. El tratamiento puede incluir los siguientes procedimientos:

    • Tratamiento con yodo radiactivo.
    • Radioterapia de haz externo.
    • Cirugía para extirpar el cáncer de las áreas hasta donde se diseminó.
    • Terapia con hormonas.
    • Participación en un ensayo clínico de quimioterapia.
    • Participación en un ensayo clínico de terapia dirigida.

    Cáncer de tiroides medular

    El tratamiento puede incluir los siguientes procedimientos:

    • Tiroidectomía total si el cáncer no se diseminó hasta otras partes del cuerpo.
    • Extirpación de los ganglios linfáticos que contienen cáncer.
    • Radioterapia externa como tratamiento paliativo para aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida de los pacientes cuyo cáncer recidivó en la tiroides.
    • Quimioterapia como terapia paliativa para aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida de los pacientes cuyo cáncer se diseminó hasta otras partes del cuerpo.

    Cáncer de tiroides anaplásico

    El tratamiento puede incluir los siguientes procedimientos:

    • Traqueotomía como terapia paliativa para aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida.
    • Tiroidectomía total como terapia paliativa para aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida de los pacientes cuyo cáncer no se diseminó más allá de la tiroides.
    • Radioterapia externa.
    • Quimioterapia.
    • Participación en un ensayo clínico de tiroidectomía total seguida de quimioterapia y radioterapia.

    Opciones de tratamiento para el cáncer de tiroides recidivante:

    • Cirugía, con tratamiento con yodo radiactivo o sin este.
    • Tratamiento con yodo radiactivo cuando el cáncer se encuentra solamente mediante una ecografía de la tiroides y no se puede palpar durante un examen físico.
    • Radioterapia externa o radioterapia intraoperatoria como terapia paliativa para aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida.
    • Quimioterapia.
    • Participación en un ensayo clínico de terapia dirigida.

    Nutrición y actividad física

    Es importante que el paciente coma bien y que mantenga la máxima actividad posible.

    La persona necesita la cantidad suficiente de calorías para mantener un buen peso durante y después del tratamiento de cáncer, también necesita las proteínas, vitaminas y minerales que sean suficientes. La buena nutrición puede ayudar a que se sienta mejor y tenga más energías.

    Muchas personas opinan que se sienten mejor cuando se mantienen activas. Caminar, hacer yoga, nadar y tener otras actividades pueden mantenerle fuerte y aumentar sus energías. Cualquiera que sea la actividad física que elija, asegúrese de consultarlo previamente con su médico antes de empezar. Asimismo, si la actividad le causa dolor u otros problemas, asegúrese de informar a su médico.

    Cuidados de seguimiento

    Algunas de las pruebas que se usaron para diagnosticar el cáncer o para determinar el estadío del cáncer se pueden repetir. Algunas pruebas se repiten para asegurarse que el tratamiento es eficaz. Las decisiones acerca de seguir, cambiar o suspender el tratamiento se pueden basar en los resultados de estas pruebas.

     

     

     

    Test

    Comparación del tamaño del tumor con una arveja, un maní, una nuez y un limón.

    Cáncer de vejiga

    El cáncer de la vejiga es una enfermedad por la cual se forman células cancerosas (malignas) en los tejidos de la vejiga. La vejiga es un órgano hueco situado en la parte inferior del abdomen. Tiene forma de globo pequeño y una pared muscular que le permite agrandarse o encogerse. Almacena la orina hasta que se evacúa del cuerpo. La orina es el residuo líquido producido por los riñones cuando limpian la sangre. La orina pasa de los dos riñones a la vejiga a través de dos tubos que se llaman uréteres. Cuando la vejiga se vacía al orinar, la orina pasa de la vejiga al exterior del cuerpo a través de otro tubo que se llama uretra.

    Factores de Riesgo

    El tabaquismo, el género y el régimen alimenticio pueden repercutir en el riesgo de contraer cáncer de vejiga.

    • Fumar.
    • Estar expuesto a ciertas sustancias en el trabajo, como caucho, ciertas tinturas y textiles, pintura y productos de peluquería.
    • Consumir una alimentación con alto contenido de carne frita y grasa.
    • Ser de edad avanzada, varón o raza blanca.
    • Sufrir de una infección provocada por cierto parásito.

    Síntomas

    Entre los signos posibles del cáncer de vejiga se incluyen sangre en la orina o dolor mientras se orina.

    Estos y otros síntomas pueden ser producidos por el cáncer de vejiga. Otras afecciones pueden ocasionar los mismos síntomas. Se debe consultar con un médico si se presenta cualquiera de los siguientes problemas:

    • Sangre en la orina (de color parecido levemente al óxido a rojo brillante).
    • Micción frecuente o sensación de necesidad de orinar sin poder hacerlo.
    • Dolor durante la micción.
    • Dolor en la parte baja de la espalda.

    Detección y diagnóstico

    Para detectar y diagnosticar el cáncer de vejiga, se utilizan pruebas que examinan la orina, la vagina o el recto.

    Se pueden utilizar las siguientes pruebas y procedimientos:

    • Exploración por TC (exploración por TAC): procedimiento mediante el que se crean una serie de imágenes detalladas de áreas internas del cuerpo, desde ángulos diferentes. Las imágenes son creadas por una computadora conectada a una máquina de rayos X. Se puede inyectar en una vena o beber un tinte para ayudar a que los órganos o tejidos aparezcan más claramente. Este procedimiento también se llama tomografía computada, tomografía computadorizada o tomografía axial computarizada.
    • Análisis de orina: procedimiento para verificar el color de la orina y sus contenidos, como azúcar, proteínas, glóbulos rojos y glóbulos blancos.
    • Examen interno: un examen de la vagina o el recto. El doctor introduce dedos con guantes en la vagina o el recto para palpar masas.
    • Pielograma intravenoso (PIV): serie de radiografías de los riñones, los uréteres y la vejiga para determinar si el cáncer se encuentra en estos órganos. Se inyecta un tinte de contraste en una vena. A medida que el tinte de contraste pasa por los riñones, uréteres y la vejiga, se toman radiografías para observar si hay algún bloqueo.
    • Cistoscopía: procedimiento que se utiliza para observar el interior de la vejiga y la uretra y determinar si hay áreas anormales. Se introduce un cistoscopio a través de la uretra hacia la vejiga. Un cistoscopio es un instrumento delgado en forma de tubo con una luz y una lente para observar. También puede tener un instrumento que sirve para tomar muestras de tejido que se examinan bajo el microscopio en busca de signos de cáncer.
    • Biopsia: extracción de células o tejidos para que un patólogo los pueda observar bajo un microscopio para determinar si hay signos de cáncer. La biopsia para el cáncer de vejiga se realiza generalmente durante la cistoscopía. Se puede extirpar todo el tumor durante la biopsia.
    • Citología de la orina: examen de la orina bajo un microscopio para determinar si hay células anormales.

    Ciertos factores afectan el pronóstico (probabilidad de recuperación) y las opciones de tratamiento.

    El pronóstico depende de los siguientes aspectos:

    • El estadío del cáncer (si es un cáncer superficial o invasor de vejiga y si se diseminó hasta otras partes del cuerpo). El cáncer de vejiga en los estadíos iniciales a menudo se puede curar.
    • El tipo de células del cáncer de vejiga y su aspecto bajo un microscopio.
    • La edad y la salud general del paciente.

    Las opciones de tratamiento dependen del estadío del cáncer de vejiga.

    Estadíos

    Después de diagnosticarse el cáncer de vejiga, se realizan pruebas para determinar si las células cancerosas se diseminaron dentro de la vejiga o hasta otras partes del cuerpo.

    El proceso utilizado para determinar si el cáncer se diseminó dentro del revestimiento y el músculo de la vejiga y hasta otras partes del cuerpo se llama estadificación. La información obtenida durante el proceso de estadificación determina el estadío de la enfermedad. Es importante conocer el estadío de la enfermedad para planificar el tratamiento. En el proceso de estadificación, se pueden utilizar las siguientes pruebas y procedimientos:

    • Cistoscopía
    • Exploración por TC (exploración por TAC)
    • IRM (imágenes por resonancia magnética): procedimiento que utiliza un imán, ondas de radio y una computadora para crear fotografías detalladas de áreas internas del cuerpo. Este procedimiento también se llama imágenes por resonancia magnética nuclear (IRMN).
    • Examen físico y antecedentes: examen del cuerpo para verificar el estado general de salud e incluso identificar signos de enfermedad como nódulos o cualquier otra cosa que no parezca habitual. También se anotan los antecedentes de los hábitos de salud del paciente, y las enfermedades y tratamientos anteriores.
    • Radiografía de tórax: radiografía de los órganos y huesos del interior del tórax. Los rayos X son un tipo de haz de energía que atraviesan el cuerpo y se plasman en una película, logrando imágenes del interior del cuerpo.
    • Exploración ósea: procedimiento que se utiliza para determinar si hay células que se están dividiendo rápidamente en los huesos, como las células cancerosas. Se inyecta una pequeña cantidad de material radiactivo en una vena que viaja por el torrente sanguíneo. El material radiactivo se deposita en los huesos y se detecta por medio de un escáner.

    El cáncer se disemina en el cuerpo de tres maneras:

    • A través del tejido. El cáncer invade el tejido normal que lo rodea.
    • A través del sistema linfático. El cáncer invade el sistema linfático y circula por los vasos linfáticos hasta otros lugares en el cuerpo.
    • A través de la sangre. El cáncer invade las venas y los capilares, y circula por la sangre hasta otros lugares en el cuerpo.

    Cuando las células cancerosas se separan del tumor primario (original) y circulan a través de la linfa o la sangre hasta otros lugares del cuerpo, se puede formar otro tumor (secundario). Este proceso se llama metástasis. El tumor secundario (metastásico) es el mismo tipo de cáncer que el tumor primario. Por ejemplo, si el vejiga se disemina hasta los huesos, las células cancerosas de los huesos son en realidad células de cáncer de vejiga. La enfermedad es cáncer metastásico de vejiga, no cáncer del hueso.

    Para el cáncer de la vejiga, se utilizan los siguientes estadíos:

    Estadío 0 (carcinoma papilar o carcinoma in situ): se encuentran células anormales en el tejido que reviste el interior de la vejiga. Estas células anormales se pueden volver cancerosas y diseminarse hasta el tejido cercano normal. El estadío 0 se divide en estadío 0a y estadío 0is, de acuerdo con el tipo del tumor:

    • El estadío 0a también se llama carcinoma papilar, que puede tener el aspecto de pequeños hongos que crecen en el revestimiento de la vejiga.
    • El estadío 0is también se llama carcinoma in situ, que es un tumor plano en el tejido que reviste el interior de la vejiga.

    Estadío I: el cáncer se formó y se diseminó hasta la capa de tejido que está por debajo del revestimiento interno de la vejiga.

    Estadío II: el cáncer se diseminó hasta la mitad interior o la mitad exterior de la pared muscular de la vejiga.

    Estadío III: el cáncer se diseminó desde la vejiga hasta la capa grasa de tejido que la rodea y se puede haber diseminado hasta los órganos reproductores (próstata, vesículas seminales útero o vagina).

    Estadío IV: el cáncer se diseminó desde la vejiga hasta la pared del abdomen o la pelvis. Se puede haber diseminado hasta uno o a más ganglios linfáticos o hasta otras partes del cuerpo.

    Tratamientos

    Hay diferentes tipos de tratamiento disponibles para los pacientes de cáncer de vejiga. Algunos tratamientos son estándar (el tratamiento actualmente usado) y otros se encuentran en evaluación en ensayos clínicos. Un ensayo clínico de tratamiento es estudio de investigación que procura mejorar los tratamientos actuales u obtener información sobre tratamientos nuevos para pacientes de cáncer. Cuando los ensayos clínicos muestran que un tratamiento nuevo es mejor que el tratamiento estándar, el tratamiento nuevo se puede convertir en el tratamiento estándar. Los pacientes deberían pensar en participar en un ensayo clínico. Algunos ensayos clínicos están abiertos solo para pacientes que no han comenzado un tratamiento.

    Se utilizan cuatro tipos de tratamiento estándar:

    Cirugía. Es posible realizar uno de los siguientes tipos de cirugía:

    • Resección transuretral (RTU) con fulguración: cirugía para la que se introduce un cistoscopio (un tubo delgado con luz) en la vejiga a través de la uretra. Se utiliza un instrumento con un pequeño bucle de alambre en uno de los extremos para extirpar el cáncer o quemar el tumor con electricidad de alta energía. Este procedimiento se llama fulguración.
    • Cistectomía radical: cirugía para extirpar la vejiga y cualquiera de los ganglios linfáticos y órganos cercanos que contienen cáncer. Esta operación se puede realizar cuando el cáncer de la vejiga invade la pared muscular o cuando un cáncer superficial afecta una parte grande de la vejiga. En los hombres, los órganos cercanos que se extraen son la próstata y las vesículas seminales. En las mujeres, también se extrae el útero, los ovarios y parte de la vagina. En algunas ocasiones, cuando el cáncer se diseminó fuera de la vejiga y no se puede extraer completamente, se realiza una cirugía para extraer solo la vejiga a fin de disminuir los síntomas urinarios producidos por el cáncer. Cuando es necesario extraer la vejiga, el cirujano crea otra vía para que la orina abandone el cuerpo.
    • Cistectomía segmentaria: cirugía para extraer parte de la vejiga. Esta operación se emplea en el caso de pacientes con un tumor de grado bajo que invadió la pared de la vejiga, pero que se limita a un área de la vejiga. Dado que se extrae solo una parte de la vejiga, los pacientes pueden orinar normalmente después de recuperarse de la cirugía.
    • Derivación de la orina: operación en la que se construye una nueva vía para que el cuerpo almacene y elimine la orina.

    Incluso si el médico elimina todo el cáncer visible durante la operación, es posible que se administre quimioterapia a algunos pacientes después de la cirugía para eliminar toda célula cancerosa que haya quedado. El tratamiento administrado después de la cirugía, para disminuir el riesgo de que el cáncer vuelva se llama terapia adyuvante.

    Radioterapia: es un tratamiento que utiliza rayos X de alta energía u otros tipos de radiación para destruir células cancerosas o impedir que crezcan. Hay dos tipos de radioterapia. La radioterapia externa utiliza una máquina fuera del cuerpo que envía rayos al cáncer. La radioterapia interna utiliza una sustancia radiactiva sellada en agujas, semillas, cables o catéteres que se colocan directamente en el cáncer o cerca del mismo. La forma en que se administre la radioterapia depende del tipo y el estadío del cáncer que está siendo tratado.

    Quimioterapia: es un tratamiento del cáncer que utiliza medicamentos para interrumpir el crecimiento de células cancerosas, mediante su destrucción o evitando su multiplicación. Cuando la quimioterapia se administra por boca o se inyecta en una vena o músculo, los medicamentos ingresan en el torrente sanguíneo y pueden llegar a las células cancerosas en todo el cuerpo (quimioterapia sistémica). Cuando la quimioterapia se coloca directamente en el líquido cefalorraquídeo, un órgano o una cavidad corporal como el abdomen los medicamentos afectan principalmente las células cancerosas de esas áreas (quimioterapia regional). El cáncer de vejiga se puede tratar con quimioterapia intravesical (entra en la vejiga mediante un tubo introducido en la uretra). La forma de administración de la quimioterapia depende del tipo y el estadío del cáncer que está siendo tratado.

    Terapia biológica: es un tratamiento que usa el sistema inmunitario del paciente para combatir el cáncer. Se usan sustancias elaboradas por el cuerpo o producidas en un laboratorio para reforzar, dirigir o restaurar las defensas naturales del cuerpo contra el cáncer. Este tipo de tratamiento también se llama bioterapia o inmunoterapia.

    Se están probando nuevos tipos de tratamiento en ensayos clínicos.

    Quimioprevención: es el uso de medicamentos, vitaminas u otras sustancias para procurar reducir el riesgo de que el cáncer recidive (vuelva).

    Terapia fotodinámica (TFD): es un tratamiento del cáncer que utiliza un medicamento y un tipo específico de rayo láser para destruir células cancerosas. Se inyecta un medicamento que no se activa hasta que se expone a la luz en una vena. El medicamento se acumula más en las células cancerosas que en las normales. Después se utilizan tubos de fibras ópticas para administrar la luz láser a las células cancerosas, donde el medicamento se torna activo y destruye las células. La terapia fotodinámica ocasiona poco daño al tejido sano.

    Opciones de tratamiento por estadíos

    Cáncer de la vejiga en estadío 0 (carcinoma papilar y carcinoma in situ)

    Puede incluir los siguientes procedimientos:

    • Resección transuretral con fulguración.
    • Resección transuretral con fulguración, seguida de terapia biológica intravesical o quimioterapia.
    • Cistectomía segmentaria.
    • Cistectomía radical.
    • Participación en un ensayo clínico de terapia fotodinámica.
    • Participación en un ensayo clínico de terapia biológica.
    • Participación en un ensayo clínico de terapia de quimioprevención administrada después del tratamiento para que la afección no recidive (vuelva).

    Cáncer de la vejiga en estadío I

    Puede incluir los siguientes procedimientos:

    • Resección transuretral con fulguración.
    • Resección transuretral con fulguración seguida por terapia biológica intravesical o quimioterapia.
    • Cistectomía segmentaria o radical.
    • Radioterapia con implantes con o sin radioterapia externa.
    • Participación en un ensayo clínico de terapia de quimioprevención administrada después del tratamiento a fin de impedir que el cáncer recidive (vuelva).
    • Participación en un ensayo clínico de terapia intravesical.

    Cáncer de la vejiga en estadío II

    Puede incluir los siguientes procedimientos:

    • Cistectomía radical con cirugía para extirpar los ganglios linfáticos de la pelvis o sin esta.
    • Quimioterapia de combinación seguida de cistectomía radical.
    • Radioterapia externa junto con quimioterapia.
    • Radioterapia con implantes antes o después de la radioterapia externa.
    • Resección transuretral con fulguración.
    • Cistectomía segmentaria.

    Cáncer de la vejiga en estadío III

    Puede incluir los siguientes procedimientos:

    • Cistectomía radical, con cirugía o sin esta, para extirpar los ganglios linfáticos de la pelvis.
    • Quimioterapia de combinación seguida de cistectomía radical.
    • Radioterapia externa combinada con quimioterapia.
    • Radioterapia externa con radioterapia con implantes.
    • Cistectomía segmentaria.

    Cáncer de la vejiga en estadío IV

    Puede incluir los siguientes procedimientos:

    • Cistectomía radical, con cirugía o sin esta, para extirpar los ganglios linfáticos de la pelvis.
    • Radioterapia externa (puede ser como terapia paliativa para aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida).
    • Derivación de la orina como terapia paliativa para aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida.
    • Cistectomía como terapia paliativa para aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida.
    • Quimioterapia sola o después del tratamiento local (cirugía o radioterapia).
    • Participación en un ensayo clínico de quimioterapia.

    Opciones de tratamiento para el cáncer de vejiga recidivante

    El tratamiento del cáncer de vejiga recidivante depende del tratamiento anterior y el lugar donde el cáncer recidivó. El tratamiento puede incluir los siguientes procedimientos:

      • Cirugía.
      • Quimioterapia.
      • Radioterapia.
      • Participación en un ensayo clínico de quimioterapia.

    Nutrición y actividad física

    Es importante que el paciente coma bien y que mantenga la máxima actividad posible.

    La persona necesita la cantidad suficiente de calorías para mantener un buen peso durante y después del tratamiento de cáncer, también necesita las proteínas, vitaminas y minerales que sean suficientes. La buena nutrición puede ayudar a que se sienta mejor y tenga más energías.

    Muchas personas opinan que se sienten mejor cuando se mantienen activas. Caminar, hacer yoga, nadar y tener otras actividades pueden mantenerle fuerte y aumentar sus energías. Cualquiera que sea la actividad física que elija, asegúrese de consultarlo previamente con su médico antes de empezar. Asimismo, si la actividad le causa dolor u otros problemas, asegúrese de informar a su médico

    Cuidados de seguimiento

    Algunas de las pruebas que se usaron para diagnosticar el cáncer o para determinar el estadío del cáncer se pueden repetir. Algunas pruebas se repiten para asegurarse que el tratamiento es eficaz. Las decisiones acerca de seguir, cambiar o suspender el tratamiento se pueden basar en los resultados de estas pruebas.

    cdevejiga

    Anatomía del sistema urinario masculino (izquierda) y el sistema urinario femenino (derecha) que muestran los riñones, los uréteres, la vejiga, y la uretra.